lunes, 19 de septiembre de 2016

Estrellas entre turnos de trabajo

No mucho antes de la alborada un grupo de personas espera el autobús fletado por la empresa en la que trabajan para entrar en el turno de mañana. Tienen caras de odiar al mundo y de necesitar más horas entre sábanas, tal vez soñando, tal vez por seguir abrazados a la persona de su vida, tal vez porque ciertos turnos de trabajo son una crueldad.

Nadie puede certificarlo si bien algunos indicios apuntan a que alguien escucha "Vengas cuando vengas" de El Kanka en Spotify, una chica preciosa no para de escribir en el móvil. Otro piensa que olvidó el bocata. Un tipo con prisa pasa junto a ellos encendiendose un cigarro, sin embargo dejará al pasar un aroma a after shave. Hay que ser muy valiente para afeitarse a ciertas horas. Aunque nadie mira al cielo, y a pesar de las luces de ciudad y los edificios del centro, se ven algunas estrellas. Lo más seguro es que si mirasen al cielo se les suavizaría el rostro de pocos amigos y puede que a alguien se le dibujara una sonrisa. A mí me reconcilian con el mundo.

miércoles, 7 de septiembre de 2016

Cuando ladran los perros del amanecer

El gallo canta, o lo hará pronto.
Otros muchos antes que yo han escrito sobre las horas en que la ciudad se va despertando. Aunque aún sea de noche, pueden cruzarse en la calle o los transportes públicos, trabajador@s que madrugan y personas que vuelven, más o menos borrachas, y acompañadas o no, a sus casas, o al próximo bar (siempre hay algún bar abierto en alguna parte).

Creo que para sazonar estos menesteres siempre me quedaré con algunas canciones de Sabina que supo describirlo la mar de bien, es cuanto menos curioso que un tipo insoportable haya redactado algunas letras inmortales del idioma castellano. Abismal es en ocasiones la diferencia entre ser brillante y buen ser humano.

Me quedo cantando "Las seis de la mañana" por las horas inciertas donde "el virus de la madrugada corta como un bisturí" y dejando pendiente para esta noche el visionado de la penosa "Amadeus" de Milos Forman (donde sólo se salva su banda sonora sublime) por aquello de los seres que no son como sus creaciones.

sábado, 3 de septiembre de 2016

De sus pies se ocupa el mar

Mientras a ella,
es el mar quien se ocupa de mojarle los pies,
a mí me queda
pasear algunos ratos libres
por campos de cereales apunto para la recolección,
que es lo más parecido al mar
que tenemos por aquí.
Y pensar en lo mucho que me gustaría
compartir, con sus pies,
el tacto                            hermoso
              (llorosamente)
de una mar océana.

Y que me besara, claro,
a la orilla de ese,
o cualquier otro mar.

viernes, 19 de agosto de 2016

Contaba los días

estúpido contaba los días
hasta tu vuelta
aunque tú andabas construyendo tu despedida.

Aquí nevaba
y allí...

algunos mensajes tuyos,
feos como feos,
trastocaban los amaneceres,
en los que aún pensaba que nada había cambiado

Toda tú
había cambiado,
y todo lo que fuimos
había desaparecido

martes, 19 de julio de 2016

Nuestros lados de la cama

convergen nuestros lados de la cama.
Se borran,
se confunden;

               como nuestros cuerpos.