jueves, 1 de abril de 2010

Soldados de Salamina


Esta noche, aniversario del fin de la Guerra Civil Española "la 2" ha emitido "Soldados de Salamina", y una vez más esa tragedia me ha conmocionado y llenado mi pensamiento de poemas, fotografías, textos, fragmentos de conversaciones que he tenido: Unamuno asaltado por una turba de fascistas en el paraninfo de la Universidad de Salamanca, la Institución Libre de enseñanza, el grupo de teatro "la Barraca", Negrín estudiando en Leipzig, Férnán Gómez dando clase en "la lengua de las mariposas", Rafael Alberti y María Teresa de León en una cena con otros escritores del 27, Azaña en el Ateneo cultural de Alcalá dando una conferencia sobre la Iª Guerra Mundial, Lorca oliendo a muerto desde el Albahicín escuchando tocar a don Manuel de Falla, Miguel Hernández de niño en un campo alicantino paciendo cabras, don Antonio Machado y Leonor Izquierdo el día de su boda:
... A pesar de los cuidados de Antonio, que saca a pasear diariamente a su esposa, cada vez más decaída y delgada, en un cochecito de inválido, Leonor muere el 1 de agosto de 1912 dejando un vacío en el alma del poeta que sólo el tiempo mitigará: "Mientras luché a su lado contra lo irremediable me sostenía mi conciencia de sufrir mucho más que ella, pues ella, en fin, no pensó nunca en morirse... Hoy vive en mí más que nunca:

                                                                  CXXII
Soñé que tú me llevabas
por una blanca vereda,
en medio del campo verde,
hacia el azul de las sierras,
hacia los montes azules,
una mañana serena.

Sentí tu mano en la mía,
tu mano de compañera,
tu voz de niña en mi oído
como una campana nueva,
como una campana virgen
de un alba de primavera.

¡Eran tu voz y tu mano,
en sueños, tan verdaderas!...

Vive, esperanza, ¡quién sabe
lo que se traga la tierra!.
(Campos de Castilla)

Me abrasan el alma imágenes en blanco y negro, las bombas franquistas cayendo sobre los civiles, los tanques, los hombres uniformados, las sacas, las fosas comunes, los pistoleros de la Falange imponiendo el nuevo orden, la democracia asaltada...

Cuánta sangre derramada, cuánta España perdida; cuánto genio asesinado y exiliado. Cuánta pérdida inútil de hombres y mujeres y más hombres y mujeres.

Nadie ha conseguido demostrar que esa guerra beneficiese en algo a España. Todo lo contrario, retrocedimos décadas en todos los aspectos.

El exilio o la muerte, no sólo de los grandes intelectuales o creadores, sino de los modestos maestros de escuela nos sumió en un pozo que aún no hemos logrado superar y puede que jamás vayamos a alcanzar el nivel cultural y educativo que hoy nos correspondería si la IIª República no hubiese sido hurtada de la historia por el fascismo. La infíma educación y la orientación que recibieron las generaciones educadas en el franquismo, estuvo privada de un material humano insustituible y lastrada por un estado calcinado para el beneficio de un puñado de militares, eclesiásticos y oligarcas, mientras el resto del país conoció el exilio, la cárcel, la tortura, el hambre, el miedo, el asesinato o el expolio.

Esto es lo que extraigo y me duele siempre que veo "Soldados de Salamina" la de una generación entera de españoles que desapareció de nuestra geografía y por eso pienso en Machado, Buñuel, Ochoa, Hernández, Xirgú o Lorca. Pero pienso también en los modestos maestros de escuela a los que representa Fernando Fernán Gómez en "la lengua de las mariposas". Y al pensar en ellos no puedo evitar llenarme de tristeza y de impotencia.

José Antonio Primo de Rivera copió de Spengler, "a última hora, siempre ha sido un pelotón de soldados el que ha salvado la civilización", como que las derrotas persas en Termópilas y Salamina provocarían la batalla de Platea, el pistolerismo de falange y otras bandas fascistas siguiendo el plan de Mola, incendió una España de desigualdades medievales peleando por alcanzar la luz, que desembocó en un golpe de estado, y a su vez en una contienda de casi tres años que iba a dejar a España deshecha y a su cultura enterrada durante generaciones.

Ellos, los vencedores
Caínes sempiternos,
de todo me arrancaron.
Me dejan el destierro...

...Contigo solo estaba,
en ti sola creyendo;
pensar tu nombre ahora
envenena mis sueños.

Amargos son los días
de la vida, viviendo
sólo una larga espera
a fuerza de recuerdos.

Un día, tú ya libre
de la mentira de ellos,
me buscarás. Entonces
¿qué ha de decir un muerto?

(Luis Cernuda. Un español habla de su tierra.)

4 comentarios:

  1. Qué post más chulo pero noto cansancio, un poquito de desaliento o son cosas mias? No he visto esa película pero sí la de las mariposas, me obligó mi padre a ir a verla y me encantó.
    Todas las dictaduras son horribles, a mi me horripila especialmente la de Argentina pero luego lo pienso y digo, la nuestra no tiene nada que envidiar. Besos y feliz 2011 :-)))

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  2. Más que nada tristeza. La pena de lo que perdió y ya nunca podremos recuperar, el drama gigantesco que se vivió, el genocidio, la cárcel, ...
    Te recomiendo "Soldados de Salamina", tanto el libro como la peli, una preciosa lección sobre la vida. Y que tengas presente siempre que aquí ocurrieron cosas terribles. Si habría que cuantificarlo por el número de personas asesinadas ganamos a todas las dictaduras sudamericanas juntas (y eso es mucho muerto)

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  3. Hola de nuevo Rober, pues sí que había leído esta entrada, no lo recordaba y te iba a decir lo mismo que dije hace un año, que la peli de las mariposas la vi por obligación y me emocionó muchísimo. Ese dato me pone la piel de gallina, la dictadura de España más víctimas que todas las sudamericanas juntas??? Dios!! (Por cierto, ¿dónde estaba Dios?). Intentaré ver la de los soldados, a partir del 11 enero, cuando me levanten la sanción. Me da un bajón leer estas cosas, pff asco de mundo. Salud Rober.
    Mäda Primavesi

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  4. Mäda, gracias por pasar de nuevo, espero que puedas soportar la emoción de la espera hasta el 11 ;P
    Piensa que sólo cuando cae Cataluña cruza la frontera 500.000 personas, cuando hablo de víctimas también cuento a los exiliados. Probablemente murieron en batalla otras 500.000, contando los civiles por los bombardeos de la aviación franquista, (sólo en la batalla del Ebro cayeron o desaparecieron 80.000 personas).
    Esto es todo un tremendo horror, y sin olvidar las décadas de dictadura, más muerte y cárcel.

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