domingo, 20 de marzo de 2011

El invierno y el olvido

…¿Qué no grite?
¿Mordaza hay preparada?
Venid: amordazad mi pensamiento.
Grito no es vibración de ondas al viento:
grito es conciencia de hombre sublevada.

Qué hermosa eres, libertad…

(Soneto sobre la libertad humana.
Dámaso Alonso)

 
Cuánto grito duerme en los arrabales, en los hombres crucificados en colas de paro y hambre y postes de la luz. Qué TRAGEDIA de silencios y uñas mordidas. Almas se deshacen, no gimen, sólo lamentan silenciosas, incandescentes, en esta ciudad infectada de suicidas y suciedades. Así, camino por calles huecas que no llevan a lugar alguno, con los ojos abiertos, sin obtener descanso ni respuestas por tantas heridas abiertas, por tantas y tantas voces dormidas. Es tarde para salvar a los muertos, pero no para devolverles la dignidad. La memoria aún posible en tantos y tantos puntos negros de este planeta enfermo, es el único respiro de este invierno que me asola como una plaga de langostas.

En días de niebla las casas tienen caras de hombres lobo y muerden el aire empapado y fatigado que se estanca como fango en esta charca de bozales con almas que se desangran, hacia dentro. Cuánta voz robada, cuánta verdad pisoteada. ¿Dónde están los oidos para los lamentos?¿Quién robó el sonido a esta ciudad ungida y bendecida por sotanas y balas? ASÍ ES. Debería sobrevolar un canto fúnebre, pero sólo se escuchan ofertas de supermercado, a tarados con cargos y apagones que ciegan las almas y entierran conciencias en vertederos rodeados de alambradas y dádivas, mientras siguen cantando las sirenas; y petroleros reumáticos y enloquecidos como ballenas en extinción se inmolan en playas abarrotadas de niños que todavía creían en las  hadas.

Desde la isla de los piratas, mi Peter Pan, anciano y mudo, se derrumba de un ataque al corazón, en el mismo instante en que el vuelo de Poppins se interrumpe, estrellándose en las baldosas de un parque acorralado por rascacielos altos y tupidos como el agujero de un difunto, al que le negaron siempre cualquier rayo de sol. A su paraguas de radios marchitos se el enredará una lágrima que no llegará a brotar.

4 comentarios:

  1. Es la inocencia un bien escaso, y que muere siempre asesinado a manos de desaprensivos, cercanos o lejanos, pero que siempre se creen mejores que nosotros, y con derecho a arrebatárnosla.

    (Su Blog apareció durante horas como eliminado, creí que había usted decidido dejar de aguantar mis largas respuestas, no me asuste)

    Un abrazo

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  2. ja ja ja.
    No hombre no, su ironía y visión de las cosas agrada, aunque no podamos debatir todo como me gustaría.
    Un abrazo.

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    1. Hubo inviernos que duraron 40 años seguidos sin descanso, pero algunos que no se resignaron, fueron sembrando flores a escondidas y por fin un día las calles se llenaron de flores y champan y muchos fuimos los que lloramos y reimos juntos, nos embriagamos... nos engañaron, pero una cosa es cierta, la lucha estuvo ahí y ganamos muchas batallas. Demasiados inviernos y mucho desaraigo, o no aprendimos nada o no hemos sabido sembrar la semilla que germine en otras generaciones.
      Muy bueno el texto.

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  3. Sembrasteis, pero ellos tenían dinero, poder, televisiones y la fuerza para que los ciudadanos sean esclavos del consumo y de los valores que se les han inculcado. El resultado es esta sociedad que tenemos.

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