martes, 12 de abril de 2011

La mayor parte de la gente que conozco no se enfrenta a sí misma


¡Sabedlo!,
soportad vuestros errores,
por ellos seréis juzgados
y amortajados.

Las peores batallas se libran 
con uno mismo,
y por dentro
puedes culpar al destino,
(la más cobarde de las excusas),
pero nada habrá cambiado.

Y te verás chapoteando
en un dedal de agua cristalina
sin poder cambiar nada,
derrotado por tí mismo,

mientras tus circunstancias asisten al espectáculo
de verte "combustionarte" a lo bonzo.
 

8 comentarios:

  1. Genialmente cierto.Es mejor culpar al otro que tratar de enmendarse uno mismo beso

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  2. ¿Yo no he escrito aquí hace un par de horas diciendo que no vas a conseguir que me sienta culpable por eximir mis responsabilidad y culpar a la fatalidad del destino de mis errores? juraría que sí.

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  3. Recomenzar, cualquier cosa antes que reconocer que lo hemos hecho mal porque fallamos nosotros, nos esforzamos en culpar al empedrado o el vecino que pasaba.
    ¡Aina ha tenido un Dejá vú! y hasta te lo canto, pero que conste que puedes seguir en tu línea, nadie te lo va a echar en cara, en este, mi espacio.

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  4. Gracias, El Titán, por tu huella en mi pequeño rincón de sentimientos, muy agradecida, y ójala que vuelvas por allí, estaré encantada.

    Yo creo que el peor enemigo es uno mismo, porque no nos gusta cometer errores y nos juzgamos constantemente, y muchas veces, echamos las culpas a los demás, y no nos gusta reconocer que hemos sido nosotros los culpables, pero por qué no nos daremos cuenta de que, no es tan negativo cometer errores, porque de ellos, aprendemos, y nadie somos perfectos.

    Saludos.

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  5. Creo, que enfrentarse a uno mismo sí es el mayor reto, porque asumes que algo no ha funcionado bien, y que tampoco has sabido resolverlo... uno no se suele juzgar pon cosas que salen bien, lo bueno no se replantea.

    La gente, corre el riesgo de darse cuenta de que no era perfecto...

    Creo además, que nadie nos ha enseñado a enfrentarnos a nosotros mismos, sino a los demás, es más emocionante.

    ¿Alguien tiene la receta? ¿Y la solución?
    ¿Nos falta educación para la autocrítica?

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  6. Gracias María. Si, pasaré a verte. Además de que no reconocemos nuestros errores, a veces nos cuesta enfrentarnos a problemas y echamos la culpa de ello al empedrado.
    Bipolarena tu última pregunta es clave, y la hago una afirmación: la autocrítica está muerta. La han sustituido por la arrogancia.

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  7. Hay algo peor que lo que aqui nos expresas, seres con una autocrítica devastadora, que no llegan a perdonarse nunca, se saben, se reconocen y se castigan de por vida... la mente a veces es muy cruel.
    Gracias por seguirme, te debía la visita, si no te importa te sigo.

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  8. En una entrada anterior hablaba de que a veces nosotros somos nuestro peor enemigo.
    Encantado de que me siga.

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