miércoles, 15 de junio de 2011

III. El sexo


Latigazos paroxismo de placer y adoración, como de descargas eléctricas en ella, cuando sus caderas se embestían mutuamente o se le doblegaban ante las acometidas de él, frías de corriente ártica, huecas como un túnel sin tránsito... 

Cuando lo que él viene a saciar se verá anulado tras eyacular.



Pero ella lo sabe. Sabe que sólo puede esperar ese trueque prostituido y asimétrico de su cuerpo por unos minutos acelerados. 

En la espera implacable del verdugo más competente y capacitado, que viene cuando termina cada polvo a cortarle la cabeza que arrojará al cesto de las cabezas que nunca se encuentran.


9 comentarios:

  1. Puf, a tomar por culo con el romanticismo, real como la vida misma.

    Enhorabuena por escribir algo tan crudo con tanta sencillez.

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  2. Gracias anónimo por tu comentario. Me ha llegado.

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  3. La ultima estrofa, ¿es una metofora de un preservativo usado? o ¿me ha parecido a mi?

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  4. Hola...
    Gracias por pasarte por mi blog, así he podido llegar a tus latigazos, o algo así.
    Excelente sitio.

    Un saludo

    Mario

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  5. Pepazo: Ja ja ja, no lo había pensado, ay qué ver, le sacais punta a todo. Era más prosaico, hablaba de su descabezamiento por la situación generada.

    Mario: Gracias por pasar a ver mis latigazos. Le devuelvo el saludo.

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  6. Compañero, yo también me quede clavado con lo ultimo y la marca "Durex" jeje perdona mi poca sensibilidad.

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  7. disfruto de los latigazos, de los instantes de egoísmo extremo, disimulado con una tierna o salvaje mirada, que pretende decir "me importás" "me ocupo de tu placer"...cuando en realidad, tras esas pupilas se esconden las verdades más ciertas, esas que no son políticamente correctas decir. Egoísmo que el placer nos permite, que nos permitimos, al saciarnos la carne, sólo por unos instantes.
    Pero, más allá de este egoísmo natural y humano y animal, el romanticismo me atrapa, y me lo quedo, usándolo sí, con quien despierte ese costado de esta mujer.

    No lo dije entre tanta palabra suelta, ME GUSTÓ MUCHO este texto!!!

    De placeres, goces, y otras yerbas...

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    Respuestas
    1. Una pizca de tu azúcar para un texto lleno de sal, doloroso y ácido como una sentencia contra Garzón. Diría gracias por dejarme tu huella, pero nunca te gustaron. Así que sólo queda encomendarnos al egoísmo del placer compartido, que para eso vivimos.

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