sábado, 24 de septiembre de 2011

Cenicienta se casa




Cuando las agujas del reloj se repliegan amenazantes sobre la medianoche, Cenicienta marchita para su corazón y lo recoge en la palma de su mano antes de lanzarlo a un mar arcaico de convenciones y reglas. Antes de regalarlo a la nada y la ceniza. A la cola de Cortefiel y los espacios publicitarios de la tele. Antes de malvender su piel por el anillo de boda. Antes de que el ruido del camión de la basura le saque de su sueño de princesa prostituida por un folleto de Hipercor. Antes de antes. Antes.


Y después, no mucho después, quizá bebiendo a escondidas del mueble bar, bajará su telón de proletaria del enganche y será apartada en la caja del Belén de Navidad y las cosas desechables.


... en el lugar desafilado de las mareas muertas, los sueños machacados y las palabras más afiladas. Ese lugar del olvido más absoluto, impermeable incluso al diccionario del desprecio.

11 comentarios:

  1. "Ese lugar del olvido más absoluto, impermeable incluso al diccionario del desprecio".... brutal. :)

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  2. Hola, de nuevo paso por aquí, para comentar, quizas algo que no tiene nada que ver con el relato corto, (pues la verdad los relatos largos me dan mucha pereza).

    El amor te ciega, pero el matrimonio te abre los ojos. Un saludo.

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  3. Totalmente de acuerdo, cenicienta estará de tiendas y luego se hará a todo el reino antes de conocer a su príncipe azul, que quizás ahora esté viendo el fútbol y bebiendo cerveza frente al televisor. Una pena de mundo y de sociedad capitalista.

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  4. Ro, el descosido ya estaba, sólo había que señalarlo.

    Pepazo, el matrimonio si es como el de Cenicienta te mata.

    La que canta... quizá no se haga a todo el reino antes de quedarse con el príncipe azul, o si, o quizá sólo se lo haga con él, que no era tan azul en el fondo.

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  5. La mayoría de las veces, hablar de matrimonío, en el momento actual, tiene eso, el principe azul, a veces destiñe, y te das cuenta de que por todo lo que has pasado, para llegar a él, no valía la pena. Pero, el capitalismo es así, aunque te mueras, tienes que aguantar, y seguir, prostituyendote, de tienda en tienda.

    Un abrazo.

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  6. Isis, a veces tengo la impresión de que algunas mozas se casan para que sean otros y no sus papás o su trabajo precario la que pague los trapitos.

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  7. Por dinero, por conveniencia, por papeles, por interés,... ¿hay que ser pobre para saber que tu pareja te quiere por amor?

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  8. Y vivieron felices y comieron perdices. La mayoria de las veces funciona al reves de princesa a cenicienta. Un abraXo

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  9. Sabes, antiguamente era así, se casaban para pasar del padre al marido, ahora lo mismo pasa con los hombres, pasan del padre a la mujer.
    Vivimos en tiempos raros.
    Lo mismo dá, que la pareja tenga dinero o no, si lo tiene mejor, pero con que tenga un buen trabajo, y sea independiente, es suficiente, y si encima tiene piso y pagado...
    El amor, también está presente, al principio luego...

    Un abrazo.

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  10. Vivimos tiempos raros, es cierto, siempre lo digo, pero no estoy de acuerdo contigo Isis, hay mujeres que siguen persiguiendo a un hombre por como pueden vestirlas y también hay hombres así, cómo no, los braguetazos son viejos.

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