martes, 29 de noviembre de 2011

Frágil

Cuán frágil es la vida. A veces tengo la impresión de que venimos en cajas y en el lógico transcurrir cotidiano fortuitamente alguna se cae de la cadena y deja de servir. Que uno sale a sus quehaceres y en cualquier momento un coche desbocado o una maceta mal anclada pueden terminar con la vida que tanto se ama, aunque queden proyectos por terminar o sueños no cumplidos. Estamos  indefensamente expuestos a la muerte, a dejar de pagar recibos en el momento menos pensado para disgusto de la hacienda pública, a no volver a cruzarnos con la gente importante y poder abrazarla, ni a regresar a los sitios especiales de nuestra existencia...
 
La fragilidad de la vida cuando toca cerca deja jodidos a los vivos, sintiendo  como que nos faltan extremidades aunque estemos completos. Quedando como esponjas: huecos y con agujeros. Como un bolsillo que no es capaz ni de retener  llaves gordas de una casa y necesita un zurcido o un buen refuerzo. -Qué inmenso vacío deja la gente inmensa.- Muerte que puede cernirse en cualquier momento y por lo general, salvo que seas un tirano, siempre inoportuna.

el reloj
nosePARA
PARAnadie

casinadie se PARA
como PARA casitodo
a mirar

pero se nos PARA muchachos,
se PARA...

Embebidos de su vulgar ombligo y convencidos a pesar de su inevitabilidad que a ese trozo de carne no ha de alcanzarle. ¿Nacimos sordos, o sólo estúpidos?

Inevitabilidad de tiempo que se agota, para tí, para ella, para mí. Tiempo que implacable nos pasa por encima, nos arruga, apalea, enseña y mata.

Nuestras madres y padres, abuelos y abuelas hasta remontarme como en "Do the evolution" (no dejen de ver el video), pusieron todo de su parte para que nosotros "pesáramos sobre el suelo" y fuésemos como ellos pasto del polvo, (en susurros): pasto del polvo...



La vida está mal escrita y no es justa, la muerte lo es, pero sólo las veces que llega a tiempo. Sino cumple el cometido de llevarse a un villano en pleno proceso de villanías (o antes de ejercerlas), entonces no será justa. Y quede constancia que no creo que la acción de perder la vida esté atada a la justicia, o sea instrumento de algún ente o Dios.

Casi siempre todo es demasiado casual, -¿Loterías y apuestas de la vida?- aunque haya histéricos histriónicos hipocondríacos empeñados en gatos negros, martes y trece y oquedades por el estilo, convencidos que de no pisar las juntas de las baldosas de la calle no tendrán percance alguno en un mes.

La vida es frágil y mata...

6 comentarios:

  1. Aunque no hablas de inmortalidad, sino de fatalidad o como se le quiera llamar, me recordaste esta cita de Schopenhauer: "El desear la inmortalidad para el individuo es realmente lo mismo que desear perpetuar un error por siempre; porque en el fondo cada individualidad es realmente sólo un error especial, un paso falso, algo que mejor no sería, de hecho, algo de lo cual el propósito real de la vida es el sacarnos"
    Mäda Primavesi

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  2. La vida es frágil y nosotros lo somos también, al menos las buenas personas, que son como flores frágiles.

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  3. La vida o la muerte, como la justicia (depende cual), es ciega y no entiende de villanos o buenas personas.

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  4. Mäda, no iba por la inmortalidad, sino por la fragilidad de la vida y lo inevitable de dejarla. Pero gracias por otra de tus citas gigantes.

    Trecce, las personas buenas y las imprescindibles dejan huecos imposibles de tapar.

    Cizañero, sólo la muerte, aunque algunos seres es mejor que no hubiesen nacido, aunque los provida pongan el grito en el cielo.

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  5. "La vida está mal escrita y no es justa, la muerte lo es, pero sólo las veces que llega a tiempo."
    Titán rodeada de esta injusta vida mal escrita, en unos meses va llegando a destiendo a personas muy cercanas, pero es lo que hay, ¿como no sentir el dolor por las perdidas? Fragilidad y sentimientos a flor de piel.
    Una entrada para releerla despacito.
    Llevaba tiempo sin pasar y siempre es un placer.
    Un abrazo.

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  6. Ayer escribí algo pero este trasto no me hizo ni puto caso. Lo único malo de la muerte es que vivimos la del resto. En sí misma es buena, o mejor dicho, ni buena ni mala. Me explico: yo sólo creo en la vida, pero si no hubiera muerte, no se renovaría, y la renovación de la vida es lo más hermoso. No sólo la humana. Hay que mirar alrededor.

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