sábado, 29 de diciembre de 2012

Confesiones de un aprendiz de homicida de dinosaurios

nos engañaron

pero la culpa no fue nuestra en exclusiva, quizá fuese nuestra corta edad -el tiempo del acné y los primeros besos es demasiado confuso para apuntalar las grandes cuestiones de la vida-. 

¡estudia! nos decían o no llegarás a nada, era seguro que tras los exámenes aprobados vendría el más brillante porvenir. pero (por)-venir nunca vino, y dejó estos lodos:

no servimos más que como profesores particulares, limpiadores de superficies diversas y reparte tarjetas de bares contando con avidez monedas de a menos de euro para pisar la siguiente baldosa amarilla en busca de la mera supervivencia en el estado del bajoestar.

matamos dinosaurios con tirachinas disparando al aire y el aire devuelve bilis y pisotones.

desahuciados de nuncajamás los niños perdidos buscamos trabajo con cotizaciones a la seguridad social. terminamos por envidiar los que siempre juramos no realizar porque tienen nómina y contrato indefinido como el de nuestros padres que tuvieron el valor de gritar en las calles derechos que nosotros aún no hemos disfrutado.

nuestra necesidad de espacio vital y una vida propia choca con un muro de hormigón armado de presa hidroeléctrica.


presente desperfecto difuso 
futuro perfecto inalcanzable

ebrios algún sábado por la noche, 
calados hasta los huesos las tormentas 
de lunes por la tarde, 
cruzando en rojo los semáforos,
adictos a los actos cotidianos 
donde nunca aparecerá Peter Pan 
nos encontramos la realidad:

la cola del INEM,
una ciudad pintada de azuloscurocasinegro
y la tentación de un avión 
que nos saque de esta mentira que se hunde
en lo más profundo del océano.



jueves, 22 de noviembre de 2012

Los viejos siempre son los que se cuelan en las colas del autobús



Los viejos que llegan últimos a la cola de la parada del autobús urbano de una ciudad de provincias son los primeros en querer montar. 

Dios lo quiere así y les da su bendición. 
Será blasfemia, 
pero Dios siempre bendice a los que se cuelan en las colas. 

Este gesto mezquino de los viejos me duele y hace aflorar desde lo profundo de mi alma el recuerdo de los viejos cuando eran jóvenes y se colaron en las colas a millones de jóvenes como ellos fusilados, cuando no tenían arrugas pero si odio y correajes de falange.

Hay jóvenes de almas viejas corrompidas. 
Y personas que siempre han sido viejas y mezquinas.

 

martes, 20 de noviembre de 2012

Oscuro otoño de crisis

(Para Sara Yassín, que lo entenderá como nadie)

Es tiempo de otoño de sus hermosos e incontables tonos y colores que me dejan asombrado la mayor parte de las horas de esta estación, los días más oscuros del año nos recuerdan que estamos en la boca del lobo del solsticio de invierno.


Son días de movilizaciones y recortes, de niños que tiemblan y sangran con los golpes de los antidisturbios -aunque son ellos los que más disturbios provocan. Habría que llamarles disturbios a secas-. Mañana, hoy, ayer, anteayer, anteanteayer y anteanteanteayer... un ángel, dos, tres, cuatro... se lanzan al vacío desde las ventanas y los balcones de sus casas propulsados a la velocidad del sonido por la cicuta del desahucio (van 130 este año). Hieren como cristales rotos los titulares para nacional-católicos de los medios de intoxicación de este país de Dios centinela de occidente porque aprendí el dolor de la lucidez que implica entender contra la opinión generalizada que ni Franco ni ninguno de sus sucesores hasta Rajoy salvaron España, si no que la condenaron de julio de 1936 a este otoño con los días más oscuros que recuerdo. Las madres lanzan tuppers a las caras de cargas públicas que ordenan y disponen de nuestros impuestos contra nosotros y nos roban pensiones, sanidad, educación... -esas cosas que hacen que un país pueda ser democrático-. Sin el muro de Berlín ya no les sirve el estado del bienestar para silenciar la revolución social y lo reducen a escombros con el mazazo de la absoluta del PPSOE y el fuste de la oligarquía que ya estaba antes de Franco, se hizo más grande con el Generalísimo y aún más grande en esta Monarquía Parlamentaria. Recuerdo a padre lamentándose enfadado por las huelgas que costó la jornada de 40 horas y otras tantas cosas y como ahora todo se hace cenizas en tiempo récord. Las empresas vomitan parados den beneficios o no y nos señalan con sus feos dedos la senda alargada de Grecia que cruza de Algeciras a Estambul para que pintes de azul sus largas noches de otoño, mientras los bancos de alimentos se vacían y Mercadona rocía la comida caducada del contenedor de veneno para que los más hambrientos mantengan la línea. 

La belleza del otoño se marchita y se pudre reflejada en el espejo de sí misma.

Y de fondo siempre las bombas nazisionistas borrando Palestina, hasta que ya no quede un solo Palestino...



Me duele el mundo y hoy sobre todos mis dolores duele Gaza como siempre...

domingo, 19 de agosto de 2012

Tenemos sed

Nos alcanza en el alma este verano SEDiento de ríos con SED que claman por el agua que les escapa al mar, se les evapora o les robamos cada día. Los ríos de este país, y este país entero, se DESangran. Y la tierra y la gente, las casas y los parques con niños, se mueren de SED.




SED tiene la gente que pierde la casa que creyó podría pagar en in-cómodas mensualidades y le sobraría para ir a Benidorm cada verano SEDiento como este, e incluso dar de beber copiosa y DESpilfarradoramente a los Reyes Magos cada navidad.

Tienen SED los mineros que llegaron desde lo más profundo de la tierra pidiendo que no les roben su trabajo.

Tienen SED los funcionarios que son el blanco perfecto de la envidia de todos.

Tienen SED los emigrantes que son el chivo expiatorio perfecto de mentes planas.

Tienen SED los que culpan de todo a los políticos olvidando a quienes han votado o dónde han estado posicionados tantos años, sin mover un dedo por frenar la SED que venía.

Tenemos SED los trabajadores y los ciudadanos que perdemos derechos cada día para satisfacer la SED inabarcable de personas sin alma que cuadran gobiernos, ordenan bolsas mundiales y primas de riesgo con SED.

Tienen SED los hijos de este país emigrando a otros países porque en este país nuestro la SED ha terminado con el futuro.

Tiene SED nuestro futuro que paga las facturas de “España va bien” y somos la Champions de la economía mundial. Y ese pasado-espejismo cojonudo, imbatible e incuestionable lo estamos pagando todos con nuestro presente y futuro. Futuro ya no queda. Queda SED. Tenemos SED. Y la SED tal vez termine por matarnos.

viernes, 27 de julio de 2012

La VIDA


No concibo ya vivir
a medias la VIDA
y el amor.

Me vacío en cada latido,
en cada beso, 
abrazo, 
mirada,
en los momentos en que me siento 
en un banco 
a contemplar el día o la noche,
el sol,
las estrellas,
las nubes,
las personas,
la VIDA en definitiva,

que se me ofrece generosa, 
abundante,
y me atraviesa 
de punta a punta de mi cuerpo
y se me queda dentro,
siendo todo conmigo,
circulando por mis arterias, rebosándome, dándome VIDA.

VIDA...

V
I
D
A.



miércoles, 11 de julio de 2012

Yo y yo y yo y mis circunstancias

Todo mi ser:

                   mis huesos
               mi sangre
          mi carne
     mi piel
mi alma
     mi esencia...
                        y mis circunstancias.

Todas juntas y peleadas
                                     creyendo en cada segundo de la V
                                                                                            I
                                                                                            D
                                                                                            A .

Incluso en los más OSCUROS,
incluso cuando la vida RENIEGA 
                                                       de mí.




Yo mismo
"... sucedió de tal modo, y nunca pude
llegar a aquel lugar, y desde entonces
mi cuerpo marcha solo equivocándose,
torciendo los designios que yo trazo." 
(Ángel González)





jueves, 5 de julio de 2012

Glosas machadianas



España de mi alma,
que hueles a incienso, recorte, opaco, corrupción, corona y fútbol. 
España que sólo dejas de bostezar y lamentarte 
para cantar los goles de la selección de balompié. 

Mañana habrás despertado y no habrá España.
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Hooligans patriotas
de balompié y boquilla,
con una bandera antes monárquica, 
después fascista
de nuevo monárquica,
por piel 
de quita y pon,
(que no vestirás si no ganan)

y no más en la cabeza que un presente nebuloso de berridos, alcohol, demencia colectiva
y calles 
                que dejas sucias 
                                tras tu marcha de celebraciones vacías.
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Reino de balompié,
mi dolor de español,
no puede por menos que maldecirte
y hacerme sentir maldito por ello.



sábado, 23 de junio de 2012

Un recuerdo con el pelo húmedo


"No hay nadie que seque mi cabello". (Del invierno. Zahara.)



Esta mañana a salir de la ducha sonaba Del invierno en mi cabeza. 

Me vestí y al terminar, pasé mis manos por mi pelo húmedo, y entonces no sé bien porqué recordé que ella nunca me dejaba irme con el pelo húmedo, que con toda la paciencia de la que es capaz el amor cogía el secador e iba secando mi cabello a la par que lo peinaba y me acariciaba la cabecita. Así es mejor me decía y me sonreía tan dulcemente que hacía del mundo un lugar mejor. -No sé cómo describir mucho mejor este instante y todo lo que me producía-.

Pensé también en las parejas tóxicas, -porque me parece muy  atractiva y potente la cuestión-. Daba demasiado para pensar y no tengo ganas de escribir, así que lo dejé ahí y me concentré en lo del pelo mojado.

(Esto es sólo un recuerdo de una de mis vidas pasadas, que como decía otra canción, no es más que un grano de arena en el desierto de la existencia. En este caso la mía, que como otras vivencias reales o inventadas recojo en estos diarios míos donde caben muchas vidas y sólo un maldito. Siempre yo.... y ahora "no hay nadie que peine mi cabello"...)

A Zahara, que le pedí prestados sin permiso, la foto y las ideas para esta entrada.

martes, 19 de junio de 2012

de de de las mañanas de de de domingo

Trozos 
de algodón 
de dibujos animados
de serie infantil,

galopan por el cielo azul 
de una mañana
de domingo
de primavera madura, 

con más alma
de mañana
de verano
que 
       de primavera.

De las ventanas florecen carteles 
de "Se vende" y banderas rojigualdas, -en uno 
de esos misterios inexcrutables 
de la creación, la Eurocopa hace más patriotas a mis paisanos-. Paseo despacito, sin prisa, no tengo destino, sólo dejar que el sol me toque la carita y me caliente la piel.

Hay niños felices en un parque y papás felices mirándoles jugar con el Marca debajo 
del brazo. Las madres  
de los niños
de domingo
de los parques, 
                         no están,
hasta que por el carril bici desfilan familias enteras con 
sus cascos, 
sus rodilleras,
sus protecciones,
que hablan 
de ser precavidos e ir juntos. Tanta familia, parejas que pasean 
de la mano o en bici, abuelas,es,is,os,us acompañadXs 
de sus hijos o nietos al paseo matinal... A mí quecamino sin nadie al lado me hacen sentir un poco solo, -soy en todo esto el único calcetín desparejado-.

No es cierto, pero el tiempo se ha detenido, ¡todo está por hacer!, hago una lista
de los planes pendientes (y me armo la firme resolución)
de cumplir con ellos a mi regreso,
de este paseo 
de cielo azul
de trozos
de algodón
de serie 
de dibujos 
de la infancia
de mañana
de domingo.


jueves, 3 de mayo de 2012

Los números a veces se terminan

(Para Laura Val, que lo sufre como nadie)
Las gotas de lluvia depositan circunferencias perfectas de efímera vida sobre charcos que aunque efímeros también, gozarán de una suerte más longeva alimentados por la más perfecta de las figuras. 


Camino por calles desiertas y desconchadas mientras un párvulo que no soy yo, rebusca en los cajones de la luna nueva, líneas que entierren la desorientación que le provoca las huellas de un ser luminoso que ya no le alumbra...
Llueve lluvia más veces de las que puedo contar sin perder la cuenta.
Me mojo, respiro profundo un aire que me reseca la garganta, me paro en mitad de la calle, pienso algunas cosas sin sentido y otras lógicas.
Cuento circunferencias perfectas e imperfecciones y se me terminan los números.

jueves, 12 de abril de 2012

Abril

Abril marzea o se eneriza, no sé. Hace frío, llueveaguasmil y el cielo gris nos ha hecho retornar a algún invierno que ya habíamos vivido. Se me mojó la ropa que tenía en el tendedero en una de las tormentas -pequeño drama doméstico-, ahora tengo ropas colgadas por todos los sitios de la casa que parece un universo desordenado, una trinchera de la guerra de Flandes o de la Iª Guerra Mundial. Aunque me siento a salvo entre tanto desorden.

Abril frío, lluvioso y desordenado es mes de cambiar el mundo, de revoluciones, de fusiles con claveles, de reyes que se marchan, de encontrar arena bajo los adoquines. Lisboa, Praga, la Puerta del Sol, el mundo entero. En abril todo es posible y "hoy es siempre todavía".


Y claro, me visitan canciones, las canto andando por la calle tapado con mi chubasquero, "tiene que llover, tiene que llover, tiene que llover a cántaros..." "aún sigue sucia la plaza". "Así se siente abril, caricia al viento"..."la cara al vent"... "terra da fraternidade. Grândola, Vila Morena"... Viejas canciones actuales que hablan de futuro y esperanza.

Ya lo decía Don Cortazar no confundamos lo actual con lo moderno. Pues hay asuntos humanos que no dejan de ser actuales desde que inventamos la civilización.

¡Feliz abril para todos!

sábado, 31 de marzo de 2012

He coleccionado un momento



Mayea marzo que va a terminarse. En las ramas de los árboles aún desnudos hay algún nido de cigüeña, aunque ya han florecido los almendros. Pronto lo harán los cerezos. Se echa de menos la lluvia de la que ya hemos olvidado su tacto.

Estaba buena la tarde, la respiraba, miraba el sol pintando los edificios, me compré una pera para merendar y saborear todo lo que mis ojos contemplaban. Daba mordiscos pequeños y masticaba despacio. Una vez, otra, hasta que de la pera no quedaba más que un esqueleto de un solo hueso de rara verticalidad, el residuo donde se alberga una pera futura que no me suele gustar comer, aunque quizá sea más fruto de la inercia, de haberlo hecho así desde niño que de repulsión, supongo que nunca he pasado el hambre suficiente para terminar esa parte de las peras. Fue más o  menos cuando mi paseo llegó a su fin. Sigo echando de menos ratos más largos para tantas cosas. Dejé el móvil en silencio perdido en no recuerdo qué bolsillo para que nada me hiciera dejar de deleitarme de esta tarde irrepetible de primavera sedienta pero hermosa. Me pregunto cuando lloverá, el cielo es tediosa y espectacularmente azul. Azul cielo de primavera. Estaba cansado es verdad, pero lo disfrutaba hasta la pulpa. Ha sido fácil coleccionar este momento, se me ha brindado sin pedir nada, albergarlo en la memoria junto a otros, disfrutarlo porque contemplar estos inabarcables momentos me mantiene más vivo.

No tengo ese poder, lo sé, pero me hubiera gustado que para siempre fuera esta tarde de primavera, sencilla, igual a otras, irrepetible, hecha a sí misma.


miércoles, 21 de marzo de 2012

En mis sueños y con las palabras...




He desafíado a las leyes de la ciencia.
                                                             .
                                                             .

                                                             Y lo seguiré haciendo.
                                                     
                                                                    e
                                                                 r      y
                                                              b          mi
                                                            m                 récord
Sólo con mis palabras                     u                       Guin
Sólo en mis sueños... He aquí mi  c                                 es
                                                                                             s

martes, 6 de marzo de 2012

Las cosas que voy olvidando



 
Es cierto que he 
                            b 
                            a
                             j
                            a
                            d
                            o 

                             hasta
 
                                       los 
                                       pozos 
                                            
                                       de tus ojos 
                                       a bebérmelos de trago.


Es cierto:
 
                 Pero 
                         me
                                has
                                       hecho...
                         
                         
                                                      olvidarlo.


sábado, 18 de febrero de 2012

A veces pasa


(Para Rufino)

A veces me alcanza el desánimo,
es inevitable.

A veces los días grises rugen como el mercurio,
se arrastran lodazales entre mis piernas
y caigo en el desconsuelo.
Son esos días marchitos
de hojas secas sobre la almohada cuando me acuesto
los que me hacen temer al hombre.

Pero a veces,
a pesar de que haya días en que no se vea el sol
las formas hinchadas de enfado
de coliflor
podrido
de las nubes
se hacen bellas y embelesan.

Siempre,
cuando más oscuro está todo
saco belleza del drama para rescatarme
y enamorarme otra vez de la vida.

A veces cuando el partido tiene peor cara
alguien te invita a beber
y a brindar
y te recuerda que está ahí para
ABRAZARTE EL ALMA.

A veces pasa.

Y es en esas ocasiones
cuando alguien sacará del bolsillo
después del trago del brindis una poesía que ha escrito,
y nos la leerá
para recordarnos que no estamos solos
y regalarnos un pedacito de su ser.

Pocas veces me siento tan cerca
del (horrible, inmoral, mezquino)
género humano

Pocas veces

Ayer fue una de esas:

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QUÉ ESCONDÉIS
              
              En el “ardor guerrero” no puede haber poesía
ser “el novio de la muerte” es una necedad
la bandera es un trapo a un palo atado
“viva la muerte,”es un vómito de raposas y chacales

¿Qué escondéis…, Qué…?

No sólo queréis amasar fortunas
no sólo queréis dominar al hombre
el prestigio y el poder son vuestros dioses
las medallas que ostentáis, están manchadas de sangre

Si tuvierais valor,
si tuvierais valor, abriríais vuestras mentes
pondríais vuestros pechos desnudos al sol
os tiraríais vestidos al fondo del mar
y dejaríais al coral que os funda las sienes.

Si tuvierais valor,
conoceríais la belleza de la vida
si tuvierais valor,
conoceríais la armonía del océano
si tuvierais valor,
conoceríais el verbo compartir.

Pero no,
No tenéis valor.

Optasteis
por vivir de las migajas del banquero
por defender con las armas los poderes
por ser guardianes de las clases que dominan
por imponer las miserias con la muerte.

No, no tenéis valor
Vuestras mentes son el nido de las ratas
las barrigas el cobijo de las hienas
escondéis en el pecho mil serpientes
Y se os convirtieron los brazos en caimanes
……………………………………………….

Nos obligasteis a caminar entre zarzas
Nos robasteis el pan, el vino, la casa
Nos encerrareis en vuestras malditas cloacas
Pero allí
No olvidéis
Desde allí
              Seguiremos pensando.

(Rufino Hernández)

martes, 14 de febrero de 2012

Bota, rebota y en tu culo explota

(He tenido un democrático debate conmigo mismo sobre cómo titular esta entrada antes de publicarla, una era evidentemente la vencedora y la otra candidata era la hermosa frase de una vieja peli que nos advertía "que no nos quiten la sonrisa". Dado que el título vencedor hace más risión y por tanto vende más ejemplares se ha quedado para la posteridad. Ustedes juzguen y opinen en los comentarios que para eso están o callen para siempre).

En la ciudad de Dios nieva como si lloviese y llueve como si nevara. Así está siendo el día. Y todo ello acompañado por un gélido soplo siberiano que le deja a uno tiritando yendo a sus quehaceres. En este estado llegué a casa a comer y esto fue lo que me encontré:

No había prestado mucha atención estos días a las noticias, tan sólo a lo de los juicios de Garzón por el autorretrato de nuestra justicia y país; y la injusticia que queda, por consiguiente (se huele) de que no se haya investigado en el anterior siglo ni se vaya a investigar en este el genocidio franquista. (A veces se me hace un nudo en el estómago con los miles de cadáveres que siguen tirados en fosas). Vaya por delante que Garzón no es, santo de mi devoción, pero resulta y les pongo en antecedentes por si andaban tan despistados como yo, que a nuestro crack Contador, ciclista de élite y ganador de muchas cosas y entre ellas varios Tours de Francia lo han condenado por dopaje. En el Canal Plus francés que todavía emite el genial guiñol han hecho un chiste a resultas del cual el ruedo ibérico ha ardido de indignación porque distintos deportistas españoles, entre ellos Rafael Nadal firmaban un supuesto documento de apoyo con una jeringuilla. A mi particularmente me hizo gracia, y es que con las estrecheces económicas qué quieren que les diga, sólo me queda la risa. He de admitir que siempre me gustó el guiñol, porque estoy convencido que era la única manera de escuchar a los políticos las cosas que verdaderamente pensaban (No voy a entrar a valorar lo de Contador porque desconozco si está bien o mal juzgado o si su castigo ha sido excesivo como por ahí se afirma).


Cuando llegué este mediodía a mi casa para comer ya estaba empezado el telediario de la Uno. Mariano Rajoy, Presidente del Gobierno de España recibía a nuestros campeones de la Copa Davis y decía a cuenta de la polémica con los guiñoles de la frans, que éramos campeones del mundo de Rolangarrós y que si los franceses se habían reído de nuestros deportistas por yonquis o presuntos yonquis no había que hacerles el menor caso y más concretamente "no hay mayor desprecio que no hacer aprecio". 
Bueno, vale, pero quiero comentar dos cosas que se me ocurrieron mientras veía la noticia y haciendo memoria con la polémica habida:
- Una (que son varias). Lo del guiñol (francés) es puramente humor e ironía. Ya sé que con la crisis os dan pocas ganas de reir, pero así había que entenderlo. Cuando humillamos a los "putos sudacas" o insultamos a los "moromierda" no encuentro la humorada. Es decir que no creo que estemos para dar lecciones patrioteras de nada y que no sé a qué llorar tanto con una cosa de reir. Pero bueno...
- Y dos (que son varias también). Siempre se relacionaba a España con el cachondeo y a Francia con el aburrimiento ¿Se han cambiado las tornas?¿O es que como siempre los tópicos son sólo eso? Rajoy, y esto es meramente anecdótico, me parece un funcionario aburrido que por las tardes después de haber dejado su puesto detrás de una mesa compulsando formularios, pasea con su mujer del brazo o mira la tele como una estatua sonriendo un poco (tampoco hay que exagerar) con los chistes del hormiguero. Pero nunca jamás y bajo ningún concepto hace nada divertido. Me lo pareció hoy otra vez, aunque luego igual el tío es el desmadre padre (vaya usted a saber). Y para qué vamos a negarlo, el guiñol de Rajoy superaba al original cuanto menos en risas, sobre todo cuando le robaba los puros a Aznar. 


Si en España aún tuviésemos guiñol, en el de hoy habría salido Rajoy en la rueda de prensa de látex con los tenistas y habría dicho de la polémica con los franceses "bota, rebota y en tu culo explota". Y yo por supuesto me hubiese reído a carcajadas, no lo duden.

jueves, 9 de febrero de 2012

Mi pueblo (que son todos los pueblos) ¡VENCERÁ!

Refulgen brillantes cegadoras en la noche a la luz de las farolas las calles heladas, como la medalla ensangrentada del Nobel de la paz por las acciones que declara o las que no quiere frenar. Su hegemonía se termina, (comiendo arena de desierto al punto de crudo), como se terminó la de todos los imperios antes.


Cero grados, ni frío ni calor, ni calor ni frío, me digo mientras tirito y resbalo con prisa por las baldosas de la ciudad de Dios, sin tener zapatos con cuchillas apropiados para avanzar con mayor facilidad por esta improvisada pista de patinaje, que tumba a serios hombres de familia esclavizados a rígidos horarios siempre con prisa. La prisa, dichosa prisa. Cruzo casi sin mirar una calzada y casi me atropella un coche que frena con dudas y parece que no va a frenar, porque chirría y renquea para vencer la inercia de la propulsión encendida por el hielo.

Maldita prisa
no me das el tiempo necesario para esta entrada.
Que escribo en bocanadas pequeñas,
como las que me obliga el clima
al tomar aire que hiere
y seguir tozudamente respirando.
Hacia delante, siempre hacia delante.
(I can't stop this train)

Maldito mundo roto, "vísteme despacio que tengo prisa". El Nobel de la paz tiene Irán a tiro, pero hará escala en Siria. Despacito, despacito.

Entono serio, pero con "mi ternura para entonces. (La conoceis)" a Neruda, que sabe mucho de luchas, odas y esperanzas irrevocables:

Está mi corazón en esta lucha.
Mi pueblo vencerá. Todos los pueblos
vencerán, uno a uno,
Estos dolores
se exprimirán como pañuelos hasta
estrujar tantas lágrimas vertidas
en socavones del desierto, en tumbas,
en escalones del martirio humano.
Pero está cerca el tiempo victorioso.
Que sirva el odio para que no tiemblen
las manos del castigo
que la hora
llegue a su horario en el instante puro,
y el pueblo llene las calles vacías
con sus frescas y firmes dimensiones.
Aquí está mi ternura para entonces.
La conocéis. No tengo otra bandera.

(Del libro Canto General. Pablo Neruda)




miércoles, 1 de febrero de 2012

Los límites (o de cómo fue Wendy quien vino a buscó a Peter Pan)

Sólo energúmenos tienen límites y certezas claras. Aborrezco las certezas porque conducen al desastre. El cero es un extraño límite que yo siempre he pensado absoluto, (aunque esperando que ello no me convirtiera en un energúmeno). Madre sostenía la extraña teoría de que podía estar en el 10. Particularmente con el 5 me conformaba la mayoría de las veces, -la diferencia sutil entre la vida y la muerte-. Curiosa la cuestión de percepciones sobre los límites.

Con esta ola de frío polar aquella frase de que a CERO grados no hace ni frío ni calor me parece que no tiene ningún sentido si es que alguna vez lo tuvo, porque no puedo sacar las manos de los bolsillos cuando camino por la calle sino es para que se me queden ateridas como a un combatiente de Stalingrado, aunque los pingüinos tengan mucho calor a esa temperatura. Con este frío debería tener las ventanas de casa bien cerradas, pero la de mi dormitorio siempre queda abierta por si Wendy decide venir a visitarme cualquier noche, "esta esperanza es irrevocable", aunque no haya luz en la habitación (duermo con la luz apagada). Así el límite estricto de cerrar la ventana para no enfermar de pulmonía debido a este frío con cuchillas, se diluye en esta espera que no termina nunca y es igual a la distancia entre sus labios y mi boca, a las secuencias, los pasos, las palabras, los anhelos, las caricias, el deslumbrarse mutuo, las partes que arman un todo. Tan cerca y tan lejos, tan jóvenes y tan viejos.


He tratado de recordar la trama del libro de J.M.Barrie, que leí hace 7 u 8 años, pero tengo la memoria de su protagonista, Peter Pan, y me conformo con hacer una reescripción con mis anhelos esta noche atlántica -como muchas últimamente-.

Wendy y Peter, Peter y Wendy binomio cósmico que una vez unido saltará por la ventana y volará hasta encontrarse en su isla, en su refugio de pies juntos que recorrerán otras vez los senderos y se mancharán del mismo polvo. Al revés del cuento es ella la que ha venido a buscarlo volando desde una ventana que también permanece siempre abierta, (sea o no invierno); aunque ellos ya no sean niños, porque cedieron a la maldición y crecieron. Peter está dormido, Wendy lo busca desde la ventana atisbando con su mirada en la oscuridad impenetrable, mientras su sombra le acaricia el pelo despertándole.
- ¿Eres tú Wendy?
- Si pequeño -le dice ella cálidamente aún quieta en la ventana-  - ¿Me dejas entrar?
- Claro cielo...

Ambos en la ventana, Wendy ha agarrado su mano para ayudarle a subir y ya no se sueltan, al fin están lo suficientemente cerca para olerse las almas y eso es como un disparo a sus cerebros. Se reponen de la impresión, Peter inspira profundo, - ¿sabremos volver a Nunca Jamás? -pregunta ella mirando hacia la noche glaciar-.
- Recuerda que es fácil -dice él dulcemente, mientras Wendy con los ojos ampliados de la emoción como dos lunas llenas, no dice palabra-.
- La segunda estrella a la derecha -prosigue Peter quedándose callado un momento-.  - Y después todo recto hasta el amanecer. No tiene pérdida cielo.
Wendy echa polvo de hadas sobre ambos, (ingrediente esencial para acongojar al cielo antes de precipitarse al vacío). Un pequeño salto y la ventana que dejan abierta se va haciendo pequeña mientras vuelan cogidos de la mano hasta el amanecer, siempre hasta el amanecer.


jueves, 19 de enero de 2012

Un cigarrillo hoy como si fuese el primero




Hace sol, pero hace frío, es invierno. Se puede contemplar el sol y un hermoso cielo azul con girones de nube blanco algodón. He salido a la calle y me he parado en una puerta cualquiera de la ciudad a fumar un cigarrillo. Yo no fumo, pero hoy me apetecía, y al detenerme a contemplar el sol lamiendo un edificio con las manos enfriándose mientras fumaba, me acordé de los tiempos del instituto, sin más preocupaciones que apurar el humo y alguna chuleta. Aquellos primeros cigarrillos imaginándonos un poco más mayores; creyéndonos seres invulnerables a la nicotina y todas esas sustancias, al humo recorriendo nuestros pulmones. El tabaco en nuestra adolescencia tiene toda una mitología.

En "Y decirte alguna estupidez, por ejemplo, te quiero", el protagonista se enamoraba de una chica de su clase que afirmaba que con cada cigarrillo perdía siete minutos de vida y fumaba porque repudiaba su vida y quería terminar pronto con ella, aunque fuera de mentira. Hoy me acordé de esos siete minutos que he tirado a la basura, o al vertedero de "Momo", mientras contemplaba la belleza de la vida en toda su magnitud. En una magnitud que me hacía sentir pequeño, pero no frágil, y afortunado de poder vivir y saber disfrutar de esta instantánea de mi ciudad, que nadie más se habrá parado a observar.

Con el humo alrededor de mi haciendo requiebros imposibles; esta costumbre no olvidada pero si rezagada en mi memoria, me ha traído imágenes de "Mi viejo barrio", del de la canción de La Unión, (grandioso saxo) y del de verdad, el de mi adolescencia, en el que hace muchos años que no vivo y que ha cambiado hasta hacerse irreconocible. En aquellos tiempos de la reconversión industrial haciendo estragos. Es curioso lo que uno puede recordar a veces, mi barrio era un sitio mágico y donde la mayor parte de la gente vivía razonablemente bien, sin embargo lo que más recuerdo ahora son a aquellos niños perdidos que no encontraban empleo y se ponían en fila en el puerto, para intentar ser elegidos por un capataz irascible que no conocía el comodín de la llamada, donde los parados habitaban perpetuamente los bares con un chato de tinto, los yonquis se pinchaban (a veces a la vista de todos, porque podía más el mono), los punkies esnifaban cola, algunas casadas recibían su ración de ostias en la intimidad de su casa y se quedaban en la cama durante días y nosotros que éramos abandonados por la niñez, decidíamos esconder todos los balones para perseguir chicas que nunca nos miraban, mientras nos explotábamos el acné y aprendíamos a fumar. 

A mi el acné me dejó algunas marcas en la cara y la adolescencia en el alma.

Posdata: He estado pensando en si hacer de esta dos entradas, una sobre el primer cigarrillo y otra sobre mi viejo barrio, puesto que aquel lugar podría darme para una buena entrada, pero como no sé si encontraría tiempo para hacerlo he dejado esto tal cual lo he parido. Si en algún momento saco la motivación daré cuenta de ello. Espero como siempre sepan disfrutarlo.

miércoles, 18 de enero de 2012

A mis malditos



(Tengo un pedazo de noche, pero tengo también ansiedad y desconcierto, botellas que lanzar al mar y un salvavidas que espero sea de utilidad, aunque aún no ha sido puesto a prueba. A pesar todo y como siempre doy la parte de mi necesaria, baile con mis fantasmas como hoy o me den tregua...) 


Una pizca de buena música de fondo, un poco de tranquilidad, encontrar por casa un libro que no sabía sería tan bueno; rumor de mujeres lejanas, pero no cercanas que vendrían a cambiar el sentido de estas palabras, engrasar ciertos conceptos, un trago de licor, la certeza de que todo está cambiando, que los tiempos pasados fueron pasados y que como escribí hace unas entradas somos incautamente frágiles, incluso cuando nos creemos indestructibles. Aunque sobre todo, "HOY siga siendo siempre todavía". 

Debía esta entrada a Miguel (Miguelito Dávila, la leyenda de las cartonerías) por ser de mis lectores y criticones asiduos, por permitirme invitarle a un gintonic las noches que libro y dejarme disfrutar de su compañía, debía esta entrada a los que siempre me decís que preferís estas entradas a las que hablan de política -aunque política sea todo, hasta cuando amamos- y que os acercáis a esta playa de descertezas que no pretenden ser axiomas. Y quizá me debiera esta entrada a mi mismo para desintoxicarme de los análisis políticos y de memoria de las últimas entradas, porque mi parte pasional es más fuerte a veces que la racional y para muestra este botón.

Bien es cierto que igual de importantes me parecen todas las entradas que sangro, pero para gustos los colores. -A mí póngame todo lo que tenga en ROJO-. En cualquier caso a tí, que hoy me lees por primera vez o como siempre te dedico estas líneas, aunque te las dedique siempre, vengan o no con dedicatoria como en esta noche atlántica.