jueves, 3 de mayo de 2012

Los números a veces se terminan

(Para Laura Val, que lo sufre como nadie)
Las gotas de lluvia depositan circunferencias perfectas de efímera vida sobre charcos que aunque efímeros también, gozarán de una suerte más longeva alimentados por la más perfecta de las figuras. 


Camino por calles desiertas y desconchadas mientras un párvulo que no soy yo, rebusca en los cajones de la luna nueva, líneas que entierren la desorientación que le provoca las huellas de un ser luminoso que ya no le alumbra...
Llueve lluvia más veces de las que puedo contar sin perder la cuenta.
Me mojo, respiro profundo un aire que me reseca la garganta, me paro en mitad de la calle, pienso algunas cosas sin sentido y otras lógicas.
Cuento circunferencias perfectas e imperfecciones y se me terminan los números.