sábado, 23 de junio de 2012

Un recuerdo con el pelo húmedo


"No hay nadie que seque mi cabello". (Del invierno. Zahara.)



Esta mañana a salir de la ducha sonaba Del invierno en mi cabeza. 

Me vestí y al terminar, pasé mis manos por mi pelo húmedo, y entonces no sé bien porqué recordé que ella nunca me dejaba irme con el pelo húmedo, que con toda la paciencia de la que es capaz el amor cogía el secador e iba secando mi cabello a la par que lo peinaba y me acariciaba la cabecita. Así es mejor me decía y me sonreía tan dulcemente que hacía del mundo un lugar mejor. -No sé cómo describir mucho mejor este instante y todo lo que me producía-.

Pensé también en las parejas tóxicas, -porque me parece muy  atractiva y potente la cuestión-. Daba demasiado para pensar y no tengo ganas de escribir, así que lo dejé ahí y me concentré en lo del pelo mojado.

(Esto es sólo un recuerdo de una de mis vidas pasadas, que como decía otra canción, no es más que un grano de arena en el desierto de la existencia. En este caso la mía, que como otras vivencias reales o inventadas recojo en estos diarios míos donde caben muchas vidas y sólo un maldito. Siempre yo.... y ahora "no hay nadie que peine mi cabello"...)

A Zahara, que le pedí prestados sin permiso, la foto y las ideas para esta entrada.

martes, 19 de junio de 2012

de de de las mañanas de de de domingo

Trozos 
de algodón 
de dibujos animados
de serie infantil,

galopan por el cielo azul 
de una mañana
de domingo
de primavera madura, 

con más alma
de mañana
de verano
que 
       de primavera.

De las ventanas florecen carteles 
de "Se vende" y banderas rojigualdas, -en uno 
de esos misterios inexcrutables 
de la creación, la Eurocopa hace más patriotas a mis paisanos-. Paseo despacito, sin prisa, no tengo destino, sólo dejar que el sol me toque la carita y me caliente la piel.

Hay niños felices en un parque y papás felices mirándoles jugar con el Marca debajo 
del brazo. Las madres  
de los niños
de domingo
de los parques, 
                         no están,
hasta que por el carril bici desfilan familias enteras con 
sus cascos, 
sus rodilleras,
sus protecciones,
que hablan 
de ser precavidos e ir juntos. Tanta familia, parejas que pasean 
de la mano o en bici, abuelas,es,is,os,us acompañadXs 
de sus hijos o nietos al paseo matinal... A mí quecamino sin nadie al lado me hacen sentir un poco solo, -soy en todo esto el único calcetín desparejado-.

No es cierto, pero el tiempo se ha detenido, ¡todo está por hacer!, hago una lista
de los planes pendientes (y me armo la firme resolución)
de cumplir con ellos a mi regreso,
de este paseo 
de cielo azul
de trozos
de algodón
de serie 
de dibujos 
de la infancia
de mañana
de domingo.