miércoles, 20 de noviembre de 2013

Su pureza sobre Otro

Su pureza
irradiando como un océano cristalino,
ser único
alumbrando soles.

Tuve la suerte,
puedo escribir Y RECORDAR,
que tus labios besaran
(¡maldita sea!)
-ángela
           entre
                   las ángelas-
           una noche -sólo una- repetidas veces,
a esta pobre alma de pobre.

#PobreAlmaDePobre
aunque me vuelva rico de caudales
y pueda amar y me ame
otra mujer clara y pura.

He llorado
(a miles de lunas del suceso)
como si de un funeral se tratase,
(pues no puede afrontarse de otro modo)
ahora que destina por vez primera su amor puro de mujer pura
a otro humano
menos puro,
obsceno,
sólo oscuro.

           Otro.

viernes, 15 de noviembre de 2013

cuestión de elecciones

Una noche vulgar 
                          distinta a esta, 
de otro otoño vulgar, 
marcabas un camino que terminaba tan lejos que no había humano 
que tú no eligieses que pudiese terminarlo.

Y yo no estuve 
                          en tu elección.

viernes, 18 de octubre de 2013

La acción humana sin amor, cualquiera que sea, sólo puede ser una muestra de cómo no hacer las cosas.

(O porque lo llaman sexo cuando quieren-quiero decir amor)


Aquel verano regresé al sexo, como casi siempre por accidente.


Se llamaba María,
aunque podía haberse llamado verano,
porque en los besos compartidos besaba aquella estación entera,
porque en los besos de una playa se encuentra una estación entera.

Una vez en su casa oculto unos minutos en su cuarto de baño,
ella no alcanzó a descubrir mis gotas grandes, calientes, húmedas y redondas,
resbalando por mi nariz,

antes 
de romperse en el suelo,

antes de
respirar profundo,

antes de ir a amarla.



María, María se llamaba,
aunque podía haberse llamado verano
porque en aquella playa -antes de ir a su casa- el verano duraba la vida entera,
aunque sabiendo como sabíamos (¡maldita sea qué sí!)
que no iba a ser eterno ni iba encontrar en ella
                                                                    a la mujer de mi vida.

Sobra decir, aunque quizá alguien no lo haya adivinado a estas alturas, que a su sexo me lancé hambriento,
porque soy humano,
por si aún no había suficientes evidencias y que follé con amor, porque yo siempre. Siempre. Aunque sea con una recién llegada, follo con amor.



Para Blanca, por nuestras conversaciones sobre el amor con sexo.


lunes, 14 de octubre de 2013

Futuro y porvenir


                   (Y que Don Ángel González me perdone el atrevimiento:)
  
                     
                     A veces el polvo 
       de hadas,

                  -y ni siquiera-



               una canción 


            es suficiente.


         A veces no,

      y es mejor, 

  -por supervivencia-

guardar polvo de hadas

    -para el futuro-

         y reservar 

            cuerdas vOcAlEs,
                       CoNSoNaNTeS

                        y acordes

-para el porvenir-.



jueves, 10 de octubre de 2013

Camino sin prisa

A veces camino por las calles,
-sucede muy de vez en cuando que lo haga sin tener prisa.
  Pero a veces pasa-.

-Ahora septiembre,
  aún verano,
  pero este verano 
  siempre pobre de calores
  de este lugar de España-.

Así que
       un poco frío
     -aunque aún sea verano-.

Y mi corazón
         pum, pum.
                              .
                                .
                                   pum,
pareciera que fuese
a detenerse
en alguno de los latidos.

martes, 9 de julio de 2013

Porqué el mundo no necesita a Superman

Me intrigó ese título en el artículo con el que Lois Lane gana el Pulitzer en la peli que Brian Singer hizo en 2006 (Superman returns). Peli que por cierto he pensado desde el momento en que el gran Dani Alonso me aconsejó que viese, tiene una dosis de amor mayor que otras sobre superhéroes que haya visto. Y por eso de vez en cuando vuelvo a verla. Ahora es cuando se escucha el castañeteo de dientes de los puristas de los comics.

El título del artículo es lo único que se sabe. Hay texto, pero es ilegible. Si yo fuese Lois y tuviese que escribir ese artículo tal vez sería así:


¿Necesitamos realmente un Superman o Superwoman?¿Alguien que ponga orden entre tanto desorden, que nos zurza los calcetines o termine las tareas pendientes de una humanidad que se empeña irremisiblemente en meterse en todos los líos que puede? No tenemos a ningún superhéroe y la humanidad continúa con su existencia. Es posible la vida sin Superman. Aunque el cuadro general del planeta sea desalentador nos empeñamos en nacer, crecer y reproducirnos -jamás hubo tantos humanos-. Pero incido en que el mundo vive una hecatombe continua. No voy a vomitar una sopa de cifras sobre las desigualdades, el hambre, las enfermedades. Vivimos el peor momento de nuestra humanidad. O al menos su grado de deshumanidad atenta contra nuestra mera supervivencia. A pesar de ello dudo mucho que la existencia de este superhéroe nos hiciese mejores.

No necesitamos a alguien superdotado que arregle nuestros problemas, la gente siempre está esperando que un Hollande o un Papá Noel cualquiera les saque las castañas del fuego. Debemos salir de nuestra burbuja y mejorar todo lo malo que sucede si queremos que mejore. Lamentarse no sirve de nada y Superman ni está ni se le espera. 

He olvidado qué era

Hay una cosa pequeña, casi invisible, muy frágil, apenas perceptible, apenas del tamaño de un susurro que la noche del sábado volviendo de casa de Dani y Ana me parecía fundamental.

He olvidado qué era.


Trato de hacer memoria y pongo en orden los recuerdos de esa tarde y esa noche:
los ecos de la tarde noche del Parral, incluyendo un polvo (empezaba a olvidar el sabor del sexo),
la risa de Lía (que aflora a veces, aunque llora siempre que me ve como si fuese una alarma antiaérea y yo un grupo cerrado de bombarderos Yunker JU 87), 
las calles empapadas de noche (volviendo a casa a esas horas de una lluvia invernal que ha tenido la osadía de secuestrar a un mes de junio que parece vaya a irse por los desagües también),
el recuerdo de los calcetines de Marina (-y sus pantalones azules abrazándolos por donde entran los pies- que esa noche hacían compañía a algunas botellas vacías de cerveza sobre la mesa de Ana y Dani),
mis bolsillos (siempre llenos de demasiadas cosas y el extraño consuelo que siento cuando introduzco mis manos),
los brazos de la noche (extrañamente sin demasiado frío acariciando mi carita y mi pelo, regalándome una sensación de buen rollo con el mundo que ningún número ni palabra será capaz de describir nunca. Nunca),
pensar que al fin "un sábado voy a llegar pronto a casa" (y terminada de recitar mentalmente encontrarme los rizos de Blanca y su necesidad de conversación -imprescindible- que nos lleva al garito más cercano y oscuro, con las paredes escritas de frases de socorro y otras menos necesarias.)

y el bolígrafo -a veces Bic, a veces no Bic- y el pedazo de papel (que siempre llevo en el bolsillo por si encuentro un minuto entre algún bar que cierre cuando ha vuelto la luz del día) para dejar constancia de esto tan importante que no soy capaz de recordar.

jueves, 20 de junio de 2013

amnesia por desconocimiento

ELLA
más lista que yo
             -que DOS yoes-
-¡¡¡infinitamente más lista!!!-
  supo hacer de mi amor no correspondido
   amnesia por desconocimiento
    el bálsamo perfecto
   para no enfermarme
  al enterarme del modo
 en que hacía el amor a ese 
sujeto
         :
         (hijodep...)


martes, 28 de mayo de 2013

Como naranjas

Me como una naranja
como me enfrento a la vida.


La corto en varios pedazos,
la saboreo,
chupo,
muerdo,
mastico.
Hasta engullir lo mejor que puedo

toda pulpa
-a veces sin masticar-

Me enfrento a una naranja
como a una oda
elemental
y, a la vida,
como a una naranja.

jueves, 18 de abril de 2013

La primera tarde primaveral del año

Mi vista favorita de la Catedral

Camino por calles del centro muy cerca de la Catedral.
Uno de los espectáculos más increíbles que jamás he presenciado es el del sol de la tarde rebotando sobre la piedra caliza de la catedral de Burgos -las fotos no le hacen justicia- y mientras camino voy oliendo el perfume enredado en el maquillaje de dos superficialmente hermosas humanas que caminan por circunstancias no determinadas delante de mí.

La primera tarde primaveral del año, la luz de Castilla sobre la Catedral, el cielo azul, algún girón de nube de algodón y el olor a belleza -aparentemente aparente- entregan un momento único en el que parece que sólo yo reparase.


Cielo azul cielo
sobre
piedra caliza piedra.

Una canción,
la palabra,
la primavera,
la emoción
                   de la luz
                   de la tarde,
la promesa
                   de un beso
en el tacto 
                   de un perfume.

Sentarse en un banco
a mirar pasar la tarde,
manojos de horas
que se marcharán,
sin dejar más que estas líneas,
aunque hayan entregado
más ánimo
que la mejor de las ofertas de empleo
                  de la ciudad de Dios.

Sino fuese porque tengo una canción a medias,
un concierto al que asistir,
una merienda
                  de la que dar cuenta,
una guitarra que afinar,
un sabio al que contradecir,
un abrazo que recibir,
poner a cargar la batería del móvil,
y en orden los latidos,
mejorar la caligrafía,
ser asaltado por su rostro desde el perfil de Facebook
con un hombro desnudo
                  cortándome la respiración,
atender llamadas perdidas,
ponerme a salvo,
respirar el humo
                  de un tabaco que no estoy fumando,
gritar una verdad,
perder el alma
                  en los momentos irrepetibles,
esquivar una mala decisión,
darle un beso de buenas noches,
escribir, ¡maldita sea! escribir,
tantas canciones y palabras,
contemplar la tarde,
y los aviones que cruzan
por su cielo.

Sino fuese por todo eso,
                  la verdad,
es que no hubiese parado
en este banco a escribir
sobre esta tarde
y las tareas pendientes.

jueves, 11 de abril de 2013

Un beso de buenas noches



Por no probar
el amor

no va a dejar
que me acerque




a darle un beso
de buenas noches
en la mejill
                    a.


martes, 26 de marzo de 2013

Llévame a volar

Superman,
el Principito,
Peter Pan,
una luciérnaga...
Esta noche
cualquiera
de esos superhéroes
podría llevarme de su brazo
a dar una vuelta
por encima del cielo
de nubes y claros,
y tormentas a ratos,

en esta noche
con la luna creciente
casi llena
iluminándolo todo...
 

lunes, 25 de febrero de 2013

muere un ángel


Foto extraída de existencia


No tengo la certeza 
                                     e
                                        s

mera intuición literaria,
pero cuando muere 
            n 
un    á      g      l 
                     e
se detiene el tiempo, 
aunque jamás se detenga. 
Jamás lo hace. 


¿Y nosotros?

¿Cómo vivimos ese instante de parada 
                                           del tiempo 
                                           sin parada del tiempo? 
El aliento contenido del mundo concentrado sobre la muerte de un ángel.

          Intuiciones, 
        presentimientos, 
      percepciones, 
    corazonadas, 
  que fuera de la realidad 
la configuran como el más importante 
de 
los latidos, 
          y eso 
y tantas, 
          tantas cosas, 
nos configura como un mosaico,
nos hace
SER lo que somos
hasta que la muerte, 
imparable mecanismo, 
                                 nos desarticula y convierte 
                            en 
                        un insignificante grano de arena en el desierto de la existencia, 
                            un mero 
                                 susurro de la historia.

martes, 19 de febrero de 2013

La máquina del tiempo

Quiero retroceder
 

y RETRO-CEDO

rompo la inercia 

inquebrantable
 

de nuestros pasos
 

adelante
 

siempre hacia delante.

domingo, 10 de febrero de 2013

Inventario de lugares, en Madrid, propicios al enamoramiento


Madrid es un cosmos inabarcable. 

Su diversidad cultural y étnica, sus calles atestadas, gritos, latidos, música callejera, mis canciones conmigo mismo cantándome a todo trapo en el móvil camino a alguna parte, coches en manada como elefantes desbocados, el metro en hora punta, bullir de gentes y de guiris sonrientes con cámara de fotografías, sus garitos -galaxias de millones de planetas y estrellas, naves de Star Trek y Star Wars, agujeros negros y de gusano, ocasos, cometas, satélites, eclipses, aerolitos, supernovas...-, su historia y su presente (el futuro lo dejamos inevitablemente para más adelante), el Libertad 8, un sex shop, sex shop, sex shop, un cigarro compartido con Alba mientras me enseña Vallekas y hace que quiera quedarme a vivir allí. Y claro, sus luciérnagas que me iluminan sin proponérselo y sin inmutarse en su transitar cotidiano. 




Me enamoro de una mujer en Madrid en cada vagón y estación de metro, descafeinado con leche y medio de azúcar, avenida, bar, doblar de esquina, batir de alas de ojos, trayectos al trabajo, paseo, taxi, Asamblea, cañas en el centro, uvas en Sol, San Silvestre, mariposas en el Retiro, concentración, manifiesto, huelga, manifestación, gin tonics con un hielo en algún garito de Lavapiés que me raspan la garganta, paseo por el Rastro al sol del invierno rebuscando entre trastos, atasco en la M-30, parada de búho con el frío abriéndose paso como una apisonadora hasta los pulmones.

Belleza de funeral porque inevitablemente todas las veces su silueta se pierde rumbo a su destino y jamás la vuelvo ver. Golpea cada encuentro como una implosión que deja un agujero en mi estómago, en este invierno de difuntos que lo devora todo y en el que a pesar de todo, no me va tan mal como a cientos de miles de mis paisanos.

martes, 29 de enero de 2013

Sobre la oscuridad que nos rodea y los seres que nos salvan de ella

(Para Daniel Alonso, que lo entenderá como nadie)

Vivimos a oscuras, no porque el mundo lo esté. El mundo es un lugar luminoso. Deberíamos poder mirar las cosas con facilidad hasta quedar ciegos algunas veces. Sin embargo nos obcecamos en nuestra ceguera.

Los-cerramos
 Cerramos-los 
                             OjOs

            Tercos
             Tercos

con denudados
               nudos

              necios


Sumidos en esta oscuridad autoIMPUESTA nos sobrevuelan sin que lo sepamos casi nunca luciérnagas, seres sobrenaturales que hacen brotar la luz desde dentro de sí e iluminan cuanto les rodea, aunque no necesariamente estén dotados de alas o elementos para surcar el aire. Si una de ellas te roza con la yema de los dedos o el más común seseo de sus labios (así es suficiente) es entonces cuando te inicias a la vida y se hace la luz cual milagro bíblico. Y no porque crea en Dios, ya no creo en Dios, pero si en otras cosas, algunas tangibles y otras etéreas como esta luz que cuando llega me penetra, llena y finalmente rebosa provocando que yo también irradie luz, aunque no sea más que la de un satélite terrestre. Hermosa si, pero inútil.





A veces presientes a las personas aunque no hayas podido oler su alma.

Convencido hasta romper mis dientes de apretarlos dormido de esta máxima que la vida ha tenido a bien enseñarme, a veces he presentido-presiento-presentiré a algunas personas, personas que pudieron-pueden ser cotidianas, habitar a diez mil kilómetros o en 140 caracteres,
 letras
  palabras
   números
    abrazos
     canciones
      mails
       miradas
        llamadas
         silencios
          asombros
           inspiraciones
            susurros-gritos
             momentos

                aleteo 
                        a aleteo
                  tweet 
                        a tweet
                   Luz 
                        a luz.


Posdata: Algunas son parte fundamental de mi vida o lo han sido, otras aún no se han materializado pero puede que lo hagan, las menos fueron un fracaso estrepitoso de mi puntería del presentimiento, y la que espero sea la mujer de mi vida a partir de algún día aún por determinar hasta la fecha, no se ha convertido en beso... 
             Continuará...


martes, 15 de enero de 2013

sábado, 12 de enero de 2013

Atacama

El desierto de Atacama, el más árido del planeta, se ubica en el norte de Chile, en las regiones de Arica y ParinacotaTarapacáAntofagasta y el norte de la Región de Atacama, cubriendo aproximadamente 105 000 km².
Se han registrado periodos de hasta cuatro años sin lluvias en su sector central, delimitado por las ciudades de Antofagasta, Calama y Copiapó




Hay ausencias que duran toda la vida. Y yo que siento mi vida como la suma de algunas he de aclarar que esta ausencia sólo duró una de las ellas. Puede parecer poco o mucho, y que una vida participe en otras, es sólo una vida al fin.

Fue esta vida protagonizada como todas las anteriores y las futuras por mí y además por una mujer de sonrisa fácil y alma convulsa y turbia que cuando sonreía y lo hacía mucho, enmascaraba que en realidad no sabía hacerlo. 

Hubo otros personajes en esta vida, secundarios, porque al final este amor o lo que creía amor lo ocupaba todo y no soy capaz de hacerlos regresar a estas líneas, pero recuerdo hombres y mujeres en noches y amaneceres poblando mis rutinas y las suyas. Hubo inviernos y luego primaveras, veranos y otoños. No estoy seguro, pero creo que en ocasiones un atardecer naranja podía durar semanas y nunca llegaba la noche.

En lo que se refiere a esa vida que ahora recuerdo, enclaustrada desde el momento en que besé sus mejillas por primera vez cuando me la presentaron, hasta el momento en que me desperté una mañana y no necesitaba echarla de menos, nada merece ser la pena ser contado. Todo lo vivido, fuese poco o mucho, años o meses, fue el desierto más árido del planeta donde cuando llovía era por accidente.

          A esa tierra estéril nos empadronamos sin regalar ni una gota de lluvia 
          que no fuese la de mis lágrimas cuando todo se había hecho añicos 
          y no había forma de recomponer 
          ni 
          los pedazos, 
          que se me clavaban como cristales rotos 
          en los pies al caminar sin rumbo por la habitación 
          o a mi torso sobre el colchón, 
          cuando contaba 
          las horas insomne 
          y sin corazón en el pecho.

De aquella vida sólo recuerdo mis lágrimas en el desierto de Atacama.


miércoles, 9 de enero de 2013

La paradoja de Zenón

La distancia de sus labios a los míos es imposible de cubrir...





Doy pasos en cualquier dirección por si se acorta la distancia...



que se mantiene implacablemente inamovible...





Mi boca se llena
                            de arena
de desierto
              de reloj de arena.