sábado, 12 de enero de 2013

Atacama

El desierto de Atacama, el más árido del planeta, se ubica en el norte de Chile, en las regiones de Arica y ParinacotaTarapacáAntofagasta y el norte de la Región de Atacama, cubriendo aproximadamente 105 000 km².
Se han registrado periodos de hasta cuatro años sin lluvias en su sector central, delimitado por las ciudades de Antofagasta, Calama y Copiapó




Hay ausencias que duran toda la vida. Y yo que siento mi vida como la suma de algunas he de aclarar que esta ausencia sólo duró una de las ellas. Puede parecer poco o mucho, y que una vida participe en otras, es sólo una vida al fin.

Fue esta vida protagonizada como todas las anteriores y las futuras por mí y además por una mujer de sonrisa fácil y alma convulsa y turbia que cuando sonreía y lo hacía mucho, enmascaraba que en realidad no sabía hacerlo. 

Hubo otros personajes en esta vida, secundarios, porque al final este amor o lo que creía amor lo ocupaba todo y no soy capaz de hacerlos regresar a estas líneas, pero recuerdo hombres y mujeres en noches y amaneceres poblando mis rutinas y las suyas. Hubo inviernos y luego primaveras, veranos y otoños. No estoy seguro, pero creo que en ocasiones un atardecer naranja podía durar semanas y nunca llegaba la noche.

En lo que se refiere a esa vida que ahora recuerdo, enclaustrada desde el momento en que besé sus mejillas por primera vez cuando me la presentaron, hasta el momento en que me desperté una mañana y no necesitaba echarla de menos, nada merece ser la pena ser contado. Todo lo vivido, fuese poco o mucho, años o meses, fue el desierto más árido del planeta donde cuando llovía era por accidente.

          A esa tierra estéril nos empadronamos sin regalar ni una gota de lluvia 
          que no fuese la de mis lágrimas cuando todo se había hecho añicos 
          y no había forma de recomponer 
          ni 
          los pedazos, 
          que se me clavaban como cristales rotos 
          en los pies al caminar sin rumbo por la habitación 
          o a mi torso sobre el colchón, 
          cuando contaba 
          las horas insomne 
          y sin corazón en el pecho.

De aquella vida sólo recuerdo mis lágrimas en el desierto de Atacama.


6 comentarios:

  1. Siempre queda algo en el recuerdo, aunque sean lágrimas, a mi me recordó cierto poema también escrito en otra vida, el final decía algo así...
    Aunque nos deslumbre el horizonte
    siempre quedan telarañas en el alma.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Precioso.
      Los recuerdos son parte fundamental de nuestra vida o de la suma en ellas.

      Eliminar
  2. Buena entrada. Hace tiempo qué no escribías.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias.
      ;P
      La inspiración nunca falta.
      Falta tiempo.

      Eliminar
  3. Y la ausencia de agua en el desierto es quizás lo que más ganas da de beber..
    Buena entrada!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A veces no mientras se vive.
      A veces después surge toda la sed de golpe.

      Eliminar