miércoles, 31 de diciembre de 2014

Diciembre

No es el clima,
ni la estación,
ni el frio y la inclemencia,
que parezca invierno cuando aún tiene
20 días de otoño,
aunque el cambio de clima lo vuelva todo patas arriba.

No son los días más cortos,

en otro hemisferio
es verano y los días más largos.

Es por el fin de algo,
el solsticio,
el año
o la vuelta al sol.

Como si sobraran todos los días
hasta Nochebuena,
incluso esos del puente constitucional
que parecen sustituibles.

Calles
            con música y adornos,
casas
            con música y adornos
y turrón y mazapán
y resacas
             y familiares estúpidos.

"Vuelve a casa, vuelve",
muestran Telediarios a español@s
que,
vuelven a casa, vuelven
                   ,por Navidad,
pero no explican porqué emigraron.

De este país como lo conocimos,
no va quedando mucho.

El futuro para tantos es que mamá
sólo pueda deciros
"Vuelve a casa, vuelve"
y tú no puedas,
ni siquiera unos días en Diciembre.

domingo, 30 de noviembre de 2014

Noviembre

Noviembre insípido.

Insípido Noviembre.

Vulgar y hueco como la monarquía española.

Secundaria carretera.

Lugar en el que llorar a los muertos.

Atentado a las alas
y la sonrisa.

Niebla murodehormigón, en los páramos,
que viene a comerse los llanos como un tsunami
a velocidad de caracol,

y en los parques las ganas de nevar
que empiezan.

Cielos enladrillados de mercurio líquido
congelando el cielo
sin sol, estrellas o luna,
enfrentados a días que se van solidificando y noches sin barrer.

Corazón del Otoño desatendido
que es un modo (o varios)
de estar más cerca del
                                  in vf ierno.

Primeros avisos de congelación, resbalando con heridas
en nuestro calendario malheredado.

Sensación de que todo va terminando
y puede, quién sabe,
que no vayamos a ser
                       capaces
de encontrar otro inicio
en ningún cajón de la cómoda.

jueves, 20 de noviembre de 2014

Torrevieja 2013

Cantan las chicharras con camisa de fuerza.

Le escupen su ira sexual al verano que se revuelve secando el suelo desertificado del Levante.

Torrevieja es una metáfora de mal gusto, un vertedero de cemento y asfalto al costado de una playa.

viernes, 14 de noviembre de 2014

Buscando una palabra

o dos..
        o tres...

El caso es encontrarla...

O el argumento que se atasca
-para cuadrar el círculo-
y no llega
para desespero de uno,
por la espera,

espera que me deja quebrado en la tarde,
partido
           por la mitad,
con una grieta que empieza en el craneo
y desciende hasta los pies,
por la que uno puede poner la mano y palpar mi corazón caliente
-casi ardiendo-
con los dedos
tac, tac,
            tac,
tactac...
y en el ojo del huracán,
pienso en el invierno,
en sus ojos mirándome atenta mientras
le hablaba acerca
de todo
lo divino y lo humano:
libros,
historia,
sábado noche,
arte,
filosofía,
latidos,
lugares en el mundo,
amistades y enemistades,
política,
alguna peli
o el dolor de la lucidez:
pero nunca de amor.

Su forma de mirarme siempre
me hace estar
unos centímetros por encima del suelo.

sábado, 1 de noviembre de 2014

Octubre

que llueve
y no llueve,

normal y corriente,

más haber que
debe.

Cadáveres marrones
alfombrando suelos de baldosas relucientes
en parques infectados de viejos.

piel del otoño más otoño
suspirando por el verano,
conducido con las manos atadas a la espalda
al solsticio de diciembre.

La ciudad, en algunas tardes de sol,
se sienta en un banco
y se quita los zapatos,
una madre baja el pantalón
a su hijo y le ayuda
a mear un árbol.

("En las salas de espera
este otoño sin respiración....")

En octubre,
         y en los parques,
letanías en la tarde.
Aliento de la vida
         que se entrega y arde.

Shit!
como escupitajo
cuando me cruzo otra tras una
con hermosas mujeres hermosas,
que no detienen
el paso
sus zapatitos de princesatacón.

Florecen de golpe
casetas de castañeras y,
bostezan y se desperezan por fin
las cafeterías
donde escribe al ordenador
la morena
con la que, en lo que dura su café,
naufragaría en la isla pequeña
que sueña en lejanos azules mares
de nombre susurrado y hermoso,
aunque haya olvidado los zapatitos
y lleve impolutas deportivas
que,
es claro a luces, están
siempre como nuevas.
-Jamás sé mantener las mías a salvo.
¡Ni cuando me las pruebo en las zapaterías!-

martes, 30 de septiembre de 2014

Paisajes de Otoño

El Otoño es una letanía en los parques.

Las cosas que no digo

Las cosas que a veces pienso
y no digo
se ahogan en un lugar indeterminado
entre el vientre y la garganta.

Algunas veces más cerca de la boca y otras del colon.
Evaporándose,
desapareciendo
y sin capacidad de reproducción.

lunes, 22 de septiembre de 2014

Septiembre

Verano y otoño.

Estado de         ánimo.
                   des-    

Vuelta al cole entre hojas secas.

Días
de equinoccio
   con vocación
de hacerse más cortos y fríos,
                                     hacia solsticios
                                     y
                                     hojas de calendario
                    cansadas.

Pieles que diluyen lento su moreno
en el vulgar
de amaneceres rutinarios
y más y más fríos
y más y más tardíos.

            Correr,
                                  correr,
correr:
a los últimos largos en la piscina,
a las últimas tardes
                                   de azulcielo
       en los bancos del parque,
                    mirando
de Castilla
                    campos,
suspirando
                    largo,
perdida
               la mirada.

Tiempo de milagroagonía para repetidores
y suspensidores
que truncan su futuro o resucitan
          deentre losmuertos.

Comienza,                        digamos,
                   -es evidente- 
digamos,
                                          la guardiaalerta
para contemplar
el espectáculo cromático en la arboleda
y los cielos.

A la par que los paréntesis
de las horas de la luz del día
se nos van abalanzando
y apretando nuestros costados.

martes, 16 de septiembre de 2014

Veranos infantiles

Arrumbada en algún rincón de la prehistoria,
están de la infancia
algunas playas con mar,
el colegio,
amigos,
libros,
fotos
con ropas de los ochenta,
aventuras,
trastadas,
averías
todas
más fáciles de arreglar,
que otras que llegarían después.

Los veranos en los pueblos
de mamá y papá:
largas tardes de juegos,
río,
sol y,
a veces huerto;
abuelasluto,
abuelosfranquistas,
extraños que veía, cuando veía,
una vez al año,
que me quisieron
,si es que me quisieron,
como quiso
aquella generación,
a quienes consideraban poco nieto o,
menos nieto,
que otros con otro lo que fuese;
aquellas casas laberinto de varias plantas
con su troje,
vigas de madera,
telarañas,
cortinas antimoscas de plástico 
de macarrones sin tomate,
la puerta siempre abierta,
un mapa de la nueva España
autonómica,
tan ajado como aquella España que moría
y la barbería del abuelo que no hizo
-como el otro-
la guerraGUERRA,
ese universo de otra realidad,
con una foto del Madrid ganador
de todas las Copas del Genocidalísimo
que, estoy seguro:
estaba allí desde antes que el mundo echara a andar.

martes, 9 de septiembre de 2014

Tu risa es espectáculo (más certezas cobardes)

(Canción de Ferreiro en mi cabeza para ambientar el final del final de nuestros encuentros) 
       
Todo está bien,
perfecto, 
en su lugar.               
El planeta gira sobre su eje,
la luna mengua y crece según toque
y la cosecha está recogida.   
Nada, parece indicar,
          que vaya a salirme de la raya. 
                                                              
Hasta que me la encuentro
                                    y saluda:
                          habla  
                               y sonríe.
No sé si es esa sonrisa
-rompiendo el normal discurrir de los sucesos terrestres-   
que siempre hace que me salga
        de la raya;    
o que anoche estuviese
más hermosa que nunca   
(¿crece en hermosura cada día que pasa?)
                                   
Puede que lo único cierto,
sea                                      
lo mucho que abro los ojos
cuando sonríe
y que me anula para contemplar,
las estaciones
          o
las certezas previas,
                     necesarias todas para armar
mi respiración.

Cuando se pierde entre la gente
-y siempre es así-
no me ve suspirar por el peso
de todas las palabras que no le pronuncio,
ni cómo suena esa canción de Ferreiro en mi cabeza, 
que canto bajito como un susurro,
mientras se pierde entre la gente....

"Tu sonrisa fue espectáculo....
                    espectáculo....
              espectáculo....
                   y tú ni siquiera lo llegas a notar...."

sábado, 6 de septiembre de 2014

El perfume de su huida

Lleva el paso acelerado, como huyendo de su cuerpo físico, 
de Las Llanas, del aroma de su piel y de cuanto haya sido esa noche, 
si es que ha sido algo más que tacones, maquillaje, ropa de pija y ese chal en el que resguarda sus hombros 
del aliento de la madrugada.

Descubro cuando me adelanta que es muy hermosa. 
Echa a correr unos treinta metros 
cuando se pone a mi altura por la izquierda 
y puedo entonces oler su perfume 
que me corta los pulmones como un cristal roto 
en el momento de entrar en mí.

Ya explicaba Süskind que el olfato 
es el más primario de los sentidos, 
y que los perfumes de las personas 
nos pueden hacer conocerlas.

He olido la huida de una mujer de su propio aroma.

jueves, 21 de agosto de 2014

Infinito

Llegar hasta tu ventana

que puede estar en el infinito,

pero llegar.


La alegría del amor

Era eso

Eso era

Aquello

Lo que nos hace tan inmensos que no caben en estas letras

ni las del abecedario, multiplicadas en progresión a
                     r
                     i         
                     t                                d   
                     m
                     é
                     t               c
                     i
                     c        b
                     a
  
 
    

martes, 19 de agosto de 2014

Agosto

Agosto infame,
bellaco,
otoñal,
que gime,
miente,
tortura
            las hojas de los árboles,
se perfuma,
escupe,
es golpista,
(derrocadordeestaestación);
  asiste a un funeral,
     sueña versos de otros veranos,      
suspira como ningún mes;
         siega
la tierra
              bajo nuestros pies y los caminos,
y ahoga campos en sed;
       
La luz de agosto,
me da un beso en la mejilla
que pone a flotar
alrededor mio
las hadas supervivientes,
mensajeras de una promesa en sus aleteos
que no se cumplirá;  
revolviéndose incapaz de controlarse. Pareciera fuese a romperse
haciendo algún escorzo imposible,
mientras clama
por el aire que no encuentra.

Agosto inquebrantable
             acude
a su puntual cita de todos los años
con el calendario,
incapaz de comportarse como debe,

amartillando sus fieras
        y fantasmas,
que escapan indemnes
para continuar con sus trabajos,
dogmáticas en voluntad.

Dejando sabor

a otoño cenizo en la boca.

Tal vez sea culpa
de este clima que cambia
o sólo mía, por sostener,
de este modo tan poco apropiado,
las flores de Chihiro.        

sábado, 2 de agosto de 2014

Redundancia

Ha dejado
antes de marcharse
sonriendo desde la puerta;
unos besos sobre mi espalda
y algunos orgasmos
esparcidos por la cama.

Aunque su cuerpo desaparecerá
unas horas,
sus palabras tiernas y gemidos continúan
explotando como un eco
por el cuarto
del que consumimos
todo el oxígeno,
y sus abrazos y caricias
se perpetúan por mi piel
como trayectorias erráticas
de barcos de la mar marina.

Así que aunque no está,
está.

Y vuelvo a dejar,
que la inundación de su ausencia vuelva a hacerme el sexo,
mientras me quedo dormido
y la encuentro en uno de mis sueños,
haciéndome el amor.

sábado, 26 de julio de 2014

El silencio no dice nada

Dice que le gusta
mi modo de acariciar
los estambres de las flores,
algunas nubes
y otras cosas.

Me quedo paralizado y en silencio
unos segundos
pensando en lo que me dice.

Decido agradecérselo
muy educadamente
e insinúo que me gusta
la forma de sus alas,
que asoman
             -y no vean cómo-
por detrás de su espalda.

En los segundos que me quedé suspendido en el silencio,
dudaba entre ser agradecido
o ser (o no ser)
más prosaico
y decirle -me gustas,
pero no dije nada más.

Nunca digo nada más.

miércoles, 16 de julio de 2014

Su tesoro

El tesoro
no estará

en tu espalda.

El tesoro
no es

tu espalda.

Lo es

toda la extensión
de tu geografía
y tus puntos cardinales:
desde la punta
de la punta de tus pies,

hasta la punta
de la punta de tus cabellos.

martes, 15 de julio de 2014

La prueba del verano:

El reto para este verano
es
    será

encontrar
              el tesoro
en la inmensidad
                    inexplorada

de tu espalda.

domingo, 13 de julio de 2014

El color de tus ojos

Ayer
que no fue ayer,
he terminado por aprenderme el color de tus ojos.

Olvidaba memorizar su etiqueta,
secuestrado por su intensidad,
por el brillo que tienen cuando sonríes
o los trastornos que me causan cuando me miras.

sábado, 28 de junio de 2014

Certezas

,mientras mantenga
a salvo
algunas certezas,
podré seguir
intacto
para que me destroce
tan sólo,
la forma que tienes de
no mirarme,

martes, 10 de junio de 2014

Dieciocho 18

Hace dieciocho años yo tenía 18.
18 por 2.

Dieciocho años pueden no ser nada. O casi todo.
Y la lista de sucesos, infartos, euforias y fracasos ha sido larga e increíble a veces y, desproductiva otras.
Hace dieciocho, viví uno de los mejores veranos que pueda imaginarse, aunque a su final toda mi vida cambió (sería materia de otra entrada).

Fue por estos días de julio, aunque parece haber sido sólo un latido de corazón. Pero han sido dieciocho años y muchas canciones.
2 veces 18.

En aquellos días, cada noche nos besábamos y por el día nos soñaba una canción.
No la mejor, ni una que se convirtiera en un hit de las radios, pero si una que contara qué fuimos:
cómo nos mirábamos a los ojos, una playa a la que nunca fuimos, besos contemplando unas estrellas que yo creía guardarían el relato de nuestras caricias y los gestos de seguir descubriendo qué era el sexo y algunas cosas de la vida:
La síntesis de la pasión adolescente.

18 + 18

No puedo evitar recordar ahora por la efeméride, aquellos días en que trataba de imaginar dónde estaría con otros 18 (¡he llegado!) e iba tejiendo una canción de la que escribí casi todo una tarde en la que me llamaron para ir a la piscina y me quedé en casa para darle vida.

Ya nunca cantar "Lejos de tu piel" es volver a aquellos días, (y ya casi no recuerdo su rostro). A veces "Lejos de tu piel" (y me ha pasado con otras canciones) ha sido banda sonora de mi vida y ha cobrado otra vida en otras mujeres que la hicieron nueva. Como algunos personajes de la literatura que mueren y renacen una y otra y otra vez.

Os dejo aquí una versión del tema cantada por el gran César en el Teatro Clunia cuando éramos juntos Maldito reloj.

https://www.youtube.com/watch?v=1k0MbxRTAZw&feature=youtube_gdata_player

jueves, 5 de junio de 2014

¿Qué es poesía? Me dices mientras clavas tu ira en mi

-Tú poeta?
Poeta de qué?
-me mira encabronada mientras me habla,
tan furiosa que olvida abrir las frases interrogativas
con su correspondiente signo de interrogación-.

-Los poetas abusáis de los adjetivos -continúa-
como si fuesen sombreros de señora en carreras hípicas,
castigáis verbos, 
a los que limitáis su hacer para que sean meras florituras futbolísticas,
y usáis metáforas al peso para adornar sin miramientos.
¡No tenéis vergüenza, señor! -Casi gritando y muy furiosa, 
casi fuera de sí-.
-Pe.... pe.... pero -balbuceo patético pensando replicar brillantemente-.

Y no digo más, porque en el fondo sé que tiene algo razón-.

martes, 3 de junio de 2014

La primavera es para las chicas guapas

Camina rodeada de una nube invisible pero real.
Tan real como el oxígeno que gastamos en cada respiración.
Su nube está compuesta
-a iguales partes-
de perfume, tabaco, ropa del Lefties, maquillaje y la forma de mirar las cosas.
A pesar de que no me mire cuando pasa a mi lado,
                 su nube penetra a la velocidad de la luz en mi cuerpo,
que sustituye huesos por la esencia suya.
Hemos terminado de cruzarnos,
me mira todo lo que dura un momento, como si mirase algo de muy mal gusto.
No me giro para mirarla.
¿Para qué?
Me llevo algo de ella en mi sangre que se ha teñido de algo de su nube.
Queda en mi esencia parte de su esencia anodina pero conquistadora.
Y como pueblo conquistado quedo más vacío tras su saqueo.

Mis nervios

Yo y mis nervios.
Mis nervios 
Y yo....
esos momentos 
antes
de cada concierto.

Y el vértigo de siempre,
siempre, 
y dejar de ser vulgar
arriba en el escenario, 

mientras
la batalla dura,
dura.

miércoles, 30 de abril de 2014

Amor carnívoro


En nuestro amor de espino,
estaba la certeza
  que al final del t
                             a
                             l
                              l
                             o,

se hallaba              la cabeza
                 
de una planta    carnívora...


sábado, 26 de abril de 2014

Cuando venías

Cuando venías

fue

la vida entera

aunque nuncajamás

se parase el reloj.

miércoles, 23 de abril de 2014

El siguiente plato por favor

:
anoche,
fue anoche,
apenas un gesto,
pequeñoimperceptible,
por rutinario, apenasimportante,
el más elemental que imaginases:

la camarera alargó su brazo
para alcanzar un plato vacío
,y retirarlo,
todo el calor despiadado de su
vientre
-que era mucho.
Mucho-
al ser proyectado contra mis ojos
estremeció entero lo que hoy
soy.

-Mañana
otro habré de ser-
y tal vez otros gestos
pequeñosimperceptibles me abrasen.

O tal vez,
           tal
siempre vaya a abrasarme
apenas un gesto,
pequeñoimperceptible,
por rutinario, apenasimportante,
el más elemental q:
                                  :
                                 

domingo, 20 de abril de 2014

Macondolavidaentera

Cien años de soledad.

La vida entera.

Construirse para los casosdeemergencia
un mundopropio.

Vivir parasiempre en tu universopropio
cuando
la
puertadeemergencia
venga a buscar
                               t
                           e
                          

                             .

sábado, 5 de abril de 2014

Geografía

Su espalda desnuda

territorio

        I
          N
            E
            X
            P
          L
        O
          R
            A
           D
         O

que recorro
BErSO a veso
veso a bersO
sexo a seSo

lunes, 31 de marzo de 2014

Sobre la tristeza

Sus ojos son cansados como niños yunteros que hubiesen tirado de un arado toda una jornada de trabajo. Pero hay algo más en su forma de mirar que la delata. Algo que te deposita en los pulmones cuando respiras enfrente de ella y miras su mirada.

Está triste. Mucho. 
Inabarcablemente.
No puedo averiguar la causa con tan sólo mirarla.
Pero se sabe que su mirada tiene el peso de una marea de petrolero que se hunde. Trato de explicármelo todo dirigiendo mis pupilas directamente a sus ojos, de modo rápido, casi imperceptible, para que no se sienta agredida. Pero cómo saber qué le agrede, qué le agarra y arrastra así. Y después de desentrañado, cómo aliviarlo. ¿Hay cura para la tristeza infinita?

Su intangible y desconocido desconsuelo se hace más pequeño a veces, porque a veces aún sonríe y entonces florece su rostro y vence por unos segundos a su invierno que promete en apariencia ser tan largo como su propia vida.



Lo que fuimos sin ser

Lo que fuimos sin ser.

El miedo de probar la saliva caliente de ambos
dos
      centrifugando
                         en bocas hambrientas
                    y
          sexos sedientos,

fue más fuerte que el deseo
o el proyecto de fundirnos en un abrazo
o el combate que libran demasiadas veces
                                     demasiado tiempo
                                     realidad y deseo.

Había demasiada realidad y deseo inútil en ambos
para llevarnos a la única isla en la que seguía siendo posible el naufragio.



Duerme

Duerme recostada en una butaca.

Baste decir sólo eso
para imaginarla así,
asombrando al mundo con su belleza,
con los ojos cerrados
soñando, 
los besos que
quien quiere le niega.

Lo único que pienso
es en romper el sortilegio de su sueño
con un beso,
                  tan sólo uno.

Un beso puede incendiarlo todo a veces.

Construyo ese beso en mi imaginación
y lo saboreo
aunque,
ni se haya producido,
ni vaya a producirse por mucho que lo desee.

Así que al fin
mirarla dormir,
plácida,
y supongo que feliz,
me da para imaginar
más que un beso,
el sabor
cálido y húmedo
de una boca
que piensa en otra

(y
la sueña).


Invierno pareciera

Hay una primavera
sin sol que caliente,
cielos nublados rasTrillAndo
la tierra
como si fuese ya
el tiempo de la trilla
-aunque siga siendo primavera-
-aunque sea una primavera mezquina y raquítica-

Parece que siguiera siendo invierno
y que el verano se nos haya
prohibido,
como la manzana del original
pecado.


Primavera del 13.

Llega el verano

Queda el verano como una de esas asignaturas pendientes (que no será aprobada) 
aunque sea primavera 
y matemáticamente el calendario gregoriano habrá de ponerla ante nosotros con sus tardes de ríos menguados vertiendo hacia el Duero, 
sus mujeres hermosas floreciendo a la potente luz del estío, sus tardes de terraza, cañas, canciones, conversaciones, besos y paseos, sus bicicletas -son para esta estación-, sus señales del tiempo más feliz, de preocupaciones que menguan 
y mariposas que brincan sin pisar el suelo, sobre un suelo imaginario.



Ciudad de Dios, Junio del 13.