martes, 10 de junio de 2014

Dieciocho 18

Hace dieciocho años yo tenía 18.
18 por 2.

Dieciocho años pueden no ser nada. O casi todo.
Y la lista de sucesos, infartos, euforias y fracasos ha sido larga e increíble a veces y, desproductiva otras.
Hace dieciocho, viví uno de los mejores veranos que pueda imaginarse, aunque a su final toda mi vida cambió (sería materia de otra entrada).

Fue por estos días de julio, aunque parece haber sido sólo un latido de corazón. Pero han sido dieciocho años y muchas canciones.
2 veces 18.

En aquellos días, cada noche nos besábamos y por el día nos soñaba una canción.
No la mejor, ni una que se convirtiera en un hit de las radios, pero si una que contara qué fuimos:
cómo nos mirábamos a los ojos, una playa a la que nunca fuimos, besos contemplando unas estrellas que yo creía guardarían el relato de nuestras caricias y los gestos de seguir descubriendo qué era el sexo y algunas cosas de la vida:
La síntesis de la pasión adolescente.

18 + 18

No puedo evitar recordar ahora por la efeméride, aquellos días en que trataba de imaginar dónde estaría con otros 18 (¡he llegado!) e iba tejiendo una canción de la que escribí casi todo una tarde en la que me llamaron para ir a la piscina y me quedé en casa para darle vida.

Ya nunca cantar "Lejos de tu piel" es volver a aquellos días, (y ya casi no recuerdo su rostro). A veces "Lejos de tu piel" (y me ha pasado con otras canciones) ha sido banda sonora de mi vida y ha cobrado otra vida en otras mujeres que la hicieron nueva. Como algunos personajes de la literatura que mueren y renacen una y otra y otra vez.

Os dejo aquí una versión del tema cantada por el gran César en el Teatro Clunia cuando éramos juntos Maldito reloj.

https://www.youtube.com/watch?v=1k0MbxRTAZw&feature=youtube_gdata_player

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada