sábado, 28 de junio de 2014

Certezas

,mientras mantenga
a salvo
algunas certezas,
podré seguir
intacto
para que me destroce
tan sólo,
la forma que tienes de
no mirarme,

martes, 10 de junio de 2014

Dieciocho 18

Hace dieciocho años yo tenía 18.
18 por 2.

Dieciocho años pueden no ser nada. O casi todo.
Y la lista de sucesos, infartos, euforias y fracasos ha sido larga e increíble a veces y, desproductiva otras.
Hace dieciocho, viví uno de los mejores veranos que pueda imaginarse, aunque a su final toda mi vida cambió (sería materia de otra entrada).

Fue por estos días de julio, aunque parece haber sido sólo un latido de corazón. Pero han sido dieciocho años y muchas canciones.
2 veces 18.

En aquellos días, cada noche nos besábamos y por el día nos soñaba una canción.
No la mejor, ni una que se convirtiera en un hit de las radios, pero si una que contara qué fuimos:
cómo nos mirábamos a los ojos, una playa a la que nunca fuimos, besos contemplando unas estrellas que yo creía guardarían el relato de nuestras caricias y los gestos de seguir descubriendo qué era el sexo y algunas cosas de la vida:
La síntesis de la pasión adolescente.

18 + 18

No puedo evitar recordar ahora por la efeméride, aquellos días en que trataba de imaginar dónde estaría con otros 18 (¡he llegado!) e iba tejiendo una canción de la que escribí casi todo una tarde en la que me llamaron para ir a la piscina y me quedé en casa para darle vida.

Ya nunca cantar "Lejos de tu piel" es volver a aquellos días, (y ya casi no recuerdo su rostro). A veces "Lejos de tu piel" (y me ha pasado con otras canciones) ha sido banda sonora de mi vida y ha cobrado otra vida en otras mujeres que la hicieron nueva. Como algunos personajes de la literatura que mueren y renacen una y otra y otra vez.

Os dejo aquí una versión del tema cantada por el gran César en el Teatro Clunia cuando éramos juntos Maldito reloj.

https://www.youtube.com/watch?v=1k0MbxRTAZw&feature=youtube_gdata_player

jueves, 5 de junio de 2014

¿Qué es poesía? Me dices mientras clavas tu ira en mi

-Tú poeta?
Poeta de qué?
-me mira encabronada mientras me habla,
tan furiosa que olvida abrir las frases interrogativas
con su correspondiente signo de interrogación-.

-Los poetas abusáis de los adjetivos -continúa-
como si fuesen sombreros de señora en carreras hípicas,
castigáis verbos, 
a los que limitáis su hacer para que sean meras florituras futbolísticas,
y usáis metáforas al peso para adornar sin miramientos.
¡No tenéis vergüenza, señor! -Casi gritando y muy furiosa, 
casi fuera de sí-.
-Pe.... pe.... pero -balbuceo patético pensando replicar brillantemente-.

Y no digo más, porque en el fondo sé que tiene algo razón-.

martes, 3 de junio de 2014

La primavera es para las chicas guapas

Camina rodeada de una nube invisible pero real.
Tan real como el oxígeno que gastamos en cada respiración.
Su nube está compuesta
-a iguales partes-
de perfume, tabaco, ropa del Lefties, maquillaje y la forma de mirar las cosas.
A pesar de que no me mire cuando pasa a mi lado,
                 su nube penetra a la velocidad de la luz en mi cuerpo,
que sustituye huesos por la esencia suya.
Hemos terminado de cruzarnos,
me mira todo lo que dura un momento, como si mirase algo de muy mal gusto.
No me giro para mirarla.
¿Para qué?
Me llevo algo de ella en mi sangre que se ha teñido de algo de su nube.
Queda en mi esencia parte de su esencia anodina pero conquistadora.
Y como pueblo conquistado quedo más vacío tras su saqueo.

Mis nervios

Yo y mis nervios.
Mis nervios 
Y yo....
esos momentos 
antes
de cada concierto.

Y el vértigo de siempre,
siempre, 
y dejar de ser vulgar
arriba en el escenario, 

mientras
la batalla dura,
dura.