martes, 30 de septiembre de 2014

Paisajes de Otoño

El Otoño es una letanía en los parques.

Las cosas que no digo

Las cosas que a veces pienso
y no digo
se ahogan en un lugar indeterminado
entre el vientre y la garganta.

Algunas veces más cerca de la boca y otras del colon.
Evaporándose,
desapareciendo
y sin capacidad de reproducción.

lunes, 22 de septiembre de 2014

Septiembre

Verano y otoño.

Estado de         ánimo.
                   des-    

Vuelta al cole entre hojas secas.

Días
de equinoccio
   con vocación
de hacerse más cortos y fríos,
                                     hacia solsticios
                                     y
                                     hojas de calendario
                    cansadas.

Pieles que diluyen lento su moreno
en el vulgar
de amaneceres rutinarios
y más y más fríos
y más y más tardíos.

            Correr,
                                  correr,
correr:
a los últimos largos en la piscina,
a las últimas tardes
                                   de azulcielo
       en los bancos del parque,
                    mirando
de Castilla
                    campos,
suspirando
                    largo,
perdida
               la mirada.

Tiempo de milagroagonía para repetidores
y suspensidores
que truncan su futuro o resucitan
          deentre losmuertos.

Comienza,                        digamos,
                   -es evidente- 
digamos,
                                          la guardiaalerta
para contemplar
el espectáculo cromático en la arboleda
y los cielos.

A la par que los paréntesis
de las horas de la luz del día
se nos van abalanzando
y apretando nuestros costados.

martes, 16 de septiembre de 2014

Veranos infantiles

Arrumbada en algún rincón de la prehistoria,
están de la infancia
algunas playas con mar,
el colegio,
amigos,
libros,
fotos
con ropas de los ochenta,
aventuras,
trastadas,
averías
todas
más fáciles de arreglar,
que otras que llegarían después.

Los veranos en los pueblos
de mamá y papá:
largas tardes de juegos,
río,
sol y,
a veces huerto;
abuelasluto,
abuelosfranquistas,
extraños que veía, cuando veía,
una vez al año,
que me quisieron
,si es que me quisieron,
como quiso
aquella generación,
a quienes consideraban poco nieto o,
menos nieto,
que otros con otro lo que fuese;
aquellas casas laberinto de varias plantas
con su troje,
vigas de madera,
telarañas,
cortinas antimoscas de plástico 
de macarrones sin tomate,
la puerta siempre abierta,
un mapa de la nueva España
autonómica,
tan ajado como aquella España que moría
y la barbería del abuelo que no hizo
-como el otro-
la guerraGUERRA,
ese universo de otra realidad,
con una foto del Madrid ganador
de todas las Copas del Genocidalísimo
que, estoy seguro:
estaba allí desde antes que el mundo echara a andar.

martes, 9 de septiembre de 2014

Tu risa es espectáculo (más certezas cobardes)

(Canción de Ferreiro en mi cabeza para ambientar el final del final de nuestros encuentros) 
       
Todo está bien,
perfecto, 
en su lugar.               
El planeta gira sobre su eje,
la luna mengua y crece según toque
y la cosecha está recogida.   
Nada, parece indicar,
          que vaya a salirme de la raya. 
                                                              
Hasta que me la encuentro
                                    y saluda:
                          habla  
                               y sonríe.
No sé si es esa sonrisa
-rompiendo el normal discurrir de los sucesos terrestres-   
que siempre hace que me salga
        de la raya;    
o que anoche estuviese
más hermosa que nunca   
(¿crece en hermosura cada día que pasa?)
                                   
Puede que lo único cierto,
sea                                      
lo mucho que abro los ojos
cuando sonríe
y que me anula para contemplar,
las estaciones
          o
las certezas previas,
                     necesarias todas para armar
mi respiración.

Cuando se pierde entre la gente
-y siempre es así-
no me ve suspirar por el peso
de todas las palabras que no le pronuncio,
ni cómo suena esa canción de Ferreiro en mi cabeza, 
que canto bajito como un susurro,
mientras se pierde entre la gente....

"Tu sonrisa fue espectáculo....
                    espectáculo....
              espectáculo....
                   y tú ni siquiera lo llegas a notar...."

sábado, 6 de septiembre de 2014

El perfume de su huida

Lleva el paso acelerado, como huyendo de su cuerpo físico, 
de Las Llanas, del aroma de su piel y de cuanto haya sido esa noche, 
si es que ha sido algo más que tacones, maquillaje, ropa de pija y ese chal en el que resguarda sus hombros 
del aliento de la madrugada.

Descubro cuando me adelanta que es muy hermosa. 
Echa a correr unos treinta metros 
cuando se pone a mi altura por la izquierda 
y puedo entonces oler su perfume 
que me corta los pulmones como un cristal roto 
en el momento de entrar en mí.

Ya explicaba Süskind que el olfato 
es el más primario de los sentidos, 
y que los perfumes de las personas 
nos pueden hacer conocerlas.

He olido la huida de una mujer de su propio aroma.