martes, 19 de enero de 2016

Mar en tierra

En una de mis vidas pasadas conocí una mujer a la que si mirabas a los ojos y te sonreía corrías el riesgo de que tu barco se rompiera contra las olas, tal era la potencia de su mirada.

Lo cierto es que en aquella ciudad de provincias donde la conocí, el mar quedaba muy lejos, pero no podía evitar pensar cuando miraba su cara, que lo hubiese tierra adentro.

Cómo la miraba era muy diferente a cómo la miraba el resto de aquellos hombres que enloquecían, pues éramos grandes amigos.

Decidí escribir una canción sobre nuestra amistad y, como metáfora de las mujeres que no terminan de encontrar su lugar en el mundo, y desubican durante mucho tiempo a hombres dispuestos a cruzar los siete mares por ellas.


(Y aquí, pinchando en este hermoso enlace, un video musical explicativo).