jueves, 22 de junio de 2017

Baja el verano

Ha llegado el verano,
y BAJA, como bajan
los villanos
de sus áticos
de incógnito,
de muchimillonarios,
a hacer el mal,

sobre la ciudad,
los bancos y los campos,
sobre cuerpos indefensos
-los nuestros-
contra los que percuten,
a plomo -geométricamente verticales-
sobre la cabeza
-como puñetazos de Bud Spencer-
y los muy pobres cuerpos, desprotegidos,
que sólo saben protegerse,
sin poder, de este calor,
que por robar, nos roba hasta el aire,
inspirar y expirar,
la vida.

lunes, 12 de junio de 2017

Cuando llega la lucidez

Yo intenté, aún lo sigo practicando,
eso de los lúcidos
-los niños de "El club de los poetas muertos-
de ir a buscar la pulpa de la vida
y comerla a manos llenas,
manchándome la cara,
hasta quedar saciado.

Luego sucede el miedo
y uno se atraganta.

miércoles, 17 de mayo de 2017

La semana


Llueve lluvia de invierno, esa estación donde viene a morir el amor, me duele la garganta y faltan horas de sueño, pero tengo cuerdas nuevas.

El futuro, esa nebulosa por conquistar, dirá adónde nos lleva, siempre a lomos de la emoción, siempre con la música a cuestas.

El naufragio de las noches y los días,
apretar los dientes
en las hojas de calendario y las estaciones,
llorar las horas muertas
y hacer coro con las plañideras
los domingos por la tarde,
hasta que suena el despertador
el lunes por la mañana.

Zancadillas y soponcios

Zancadillas
     pum
     pum
y soponcios.
Enmendio
         la vida.
 
Desvaríos,
sobresaltos y
victorias.
      La vida
entremedias.

lunes, 15 de mayo de 2017

El indescifrable misterio del nombre de las constelaciones

Lejano,
enigmático.
Indescifrable,
como constelaciones a las que nos empeñamos
en poner nombres,
de formas irreconocibles.
Un misterio doloroso,
que no deja rastro,
ni baldosas amarillas por las que seguirle.
Sólo dolor y ausencia.

La ventana

Pasé hoy dos veces por la que fue tu casa en esa Avenida rara con trazo de paso de reptil.
Siempre miro a la ventana del que fuera tu cuarto aunque ya no vivas allí,
un acto reflejo,
una de esas cosas aprendidas, que aunque inútiles, no se olvidan nunca, como hacer el nudo de una corbata.

Nadie lo sabía,
pero siempre miraba al balcón de la que fue la casa de su amante,
aunque ya no vivía allí.
Era un acto reflejo del tiempo en que se escondían para hacerse el sexo.

viernes, 12 de mayo de 2017

Sus lunas nuevas y los bandidos de Sierra Morena

Me trataban de convencer una vez que cuando miramos a los ojos de alguien siempre reparamos la atención, exclusivamente, en uno de los dos ojos.
Creo que consiguieron sugestionarme, y ya siempre me quedo mirando sólo uno, el derecho (aunque esto no tiene ninguna componente ideológica).

Ayer hablé con ella por primera vez, y al fin la conocí, o la reconocí, porque la he visto trabajando alguna vez en ese bar al que voy de vez en cuando (omitiré el nombre para que no vayáis en manada a intentar ligar con ella), mientras nos re-conocíamos su perfume embriagaba el aire -huele, como deben oler los ángeles- no podía dejar de pensar en lo intenso de su mirada, ni apartar la vista, en esta ocasión, de sus dos ojos a la vez, y cegarme por lo grandes que eran, rocosos y oscuros como lunas nuevas, y quedarme mirando alucinado como se mira la luna las noches más hermosas.

Hablamos de música, aunque yo en realidad quería hablarle de astros y satélites -y hacerme el intelectual a lo Leonard con Penny cuando ella se queda pasmada escuchándole cosas sobre el cosmos- para impresionarla lo necesario, hasta conseguir que me dejase ir adonde fuese el resto del día o de la estación.

Lo más curioso de todo es que anoche era noche de luna llena, con sus bandidos lorquianos de Sierra Morena acosándola por bares en los que anoche no pude encontrarla, aunque lo intenté, a riesgo de parecerle también un bandido de Sierra Morena, cuando nos hubiésemos encontrado.

Sólo me queda ir por el bar en el que trabaja alguna vez para solicitarle algún refrigerio y obtener un caballo de bandolero para rondarla cuando salga de fiesta,
            en la luna negra de los bandoleros...
de Sierra Morena.

viernes, 5 de mayo de 2017

Cuando no lo esperas

Hay amapolas que crecen al borde de las carreteras, y camareras bonitas que te sonríen al ponerte una cerveza cuando no lo esperas.

Hay estrellas brillando entre las nubes, y abrazos que te hacen cerrar los ojos, cuando piensas que ya nadie va abrazarte.

domingo, 9 de abril de 2017

Los poetas somos la emoción de la humanidad

Los poetas somos la emoción de la humanidad.
El más hondo latido sostenido de la vida.
Las vibraciones de todas las almas.

Estoy inmejorablemente bien

Si me preguntas,
siempre te diré sonriendo,
estoy bien.
Aún mejor,
inmejorablemente.

Si de verdad quieres saberlo,
y a mi alma te acercas,
amistosamente,
te contaré
que estoy como en la canción,
más triste que la tristeza,
y sin canción,
como el mayor sonámbulo
y hombre
más melancólico del siglo.

viernes, 31 de marzo de 2017

Quiero bailar

Para Ángel y Vicki, por descubrirme la danza, uno de los senderos de expresión más hermosos del que somos capaces como especie.

- ¿Ves esa niña?¿La de la derecha? -Indicándolo con la cabeza-. Somos vecinos. Desde que vió a nuestra hija bailar, bien pequeña, sólo decía quieo bailá como C.
Y se apuntó al conservatorio de danza, aunque ella es de clásico y C de español, pero le daba igual, sólo quería bailar.

A quien escuchaba, "bailar" empieza a parecerle una palabra poderosa, y se queda un rato en silencio masticándola despacio, hasta que empieza a hablar, más para sí que para su compañero, con la mirada clavada en las bailarinas.

- Es como en Billy Eliot, tío ¿sabes? De críos sólo nos enseñan un balón, pues todos como imbéciles a jugar a fútbol, qué vas a hacer, en la peli lo mismo con el boxeo. Si nos lo enseñaran todo y después nos dejaran elegir...
Y lo de Billy, sencillamente acojonante, sublime por lo sencillo, que un día, por accidente, o lo que sea, terminar en clase de ballet, y dios, parecerle la cosa más increíble del mundo. Normal. Me lo está pareciendo a mí que es la primera vez que lo veo y no me dan las pupilas para abarcar tanta belleza.

miércoles, 29 de marzo de 2017

Turnedó

Llovía.
Bueno, en realidad no, aunque puede que lo recuerde así para darle más dramatismo.
El día en que la mujer de tu vida te deja, siempre es el más dramático de todos los vividos.
Era de noche, eso sí, y me enviaba SMS: "que no dejas que te quieran, sólo quieres que te abracen".
Seguro podía haber escrito algo de su cosecha, nunca le faltaban palabras, fusilar Turnedó era poco elegante, incluso para ella, chica formal.
Y remató "el doctor me recomienda que no me quite mi abrigo, que no esté ya más contigo".

No fue la mejor noche de mi vida, en las películas queda bien utilizar una canción para dejar a alguien.
Así que supongo que por terminar bien el film me fui a emborrachar, aunque no hubo un garito con humo ni un camarero que se llamara Mike y escuchara mis penas.

Lo excelso de aquello, es que a mí y mi cara de imbécil, nos dejaron con una canción cojonuda, que yo entonces aún no había escuchado pero hizo que me pareciera un truño.

jueves, 16 de marzo de 2017

Viernes

Me gusta cuando vienes
a quitarle la r
                    a los viernes.

domingo, 29 de enero de 2017

El amor tóxico es sólo cansancio

Como dice una amiga doctora, el enamoramiento, es un cóctel químico. Durante años la única manera que he tenido de enfrentarme a ese cóctel era utilizar todas mis fuerzas para continuar respirando. Porque a la certeza de tu toxicidad imprescindible para mi organismo, sólo podía contraponer el instinto de supervivencia, y en ocasiones ni eso.
Puto cansancio acumulado.

Recuerdo aquella frase, creo que de Shakespeare, que ya no sé dónde escuché
"El esfuerzo inútil conduce a la melancolía".
Melancolía, en verdad no hubo mucha,
pero si tanto cansancio que después de ti no quise a nadie.

viernes, 13 de enero de 2017

Lo que pudimos vivir y yo no supe aprender

Se ha teñido de rubia.
Tiene el pelo igual.
Se lo ha cortado.
Ahora se lo recoge.

Se ha casado,
vive con él y nunca se ca(n)sarán.
Está bien sola, cansada de tanto joputa.

Tiene dos hijos,
o no quiere tener ninguno,
está embarazada,
igual adoptan una niña.

Todas las cosas que pudimos vivir
y yo no quise.
O no quise aprender,
a tu lado,
o al tuyo,
o al de ella,
o al...

lunes, 9 de enero de 2017

La luz y la rutina

La luz amarilla desgastada
del invierno en Castilla,
la vuelta a la rutina:
   los paseos en los parques,
   las colas en el supermercado,
   el ir y venir del trabajo,
   las preocupaciones infantiles de niños y viejos
   las fatigas de los adultos
   y encontrar aparcamiento.