sábado, 16 de diciembre de 2017

Cuando los besos de sábado por la noche, sabían siempre a kalimotxo

Cuando los besos
de sábado por la noche, sabían
siempre
a kalimotxo.

No es romántico,
pero era siempre así.
Y lo echo de menos.




10 de julio de 2016

Sueños que no se cumplen

Quizás sea porque me alejo del niño que fui cada vez más, el caso es que cada vez me cuesta más recordar lo que sueño. Hoy ha sido una noche rara en la que al despertar he conservado algunas imágenes de lo que había soñado. No puedo decir que hayan sido raras. Lo que sí son es de difícil reproducción en la vida despierto. Salía una persona de la que uno conoce en las redes sociales, que nunca se conocerá, y ni siquiera se escuchará el timbre de voz, que sin embargo, venía con la voz puesta de fábrica de los sueños.

Más allá de esto me ha dejado algo apenado, pues creo que en esta vida que me ha tocado en suerte nunca se han cumplido ninguno de los, a veces, hermosos sueños que he tenido.
Quizás a nadie le suceda, y ya por el mero hecho de soñar historias hermosas, y haber esquivado pesadillas, ya puedo considerarme afortunado.





21 de septiembre 2016

Los bolsillos de la vida

Los bolsillos de la vida
traen nuevas alboradas,
rostros con legañas,
rutinas igual de sucias.



30 de septiembre de 2016

Bajo (de mí) a lo más bajo

Bajo
de mí,
a lo más bajo,
de lo que soy y amo,
para hacerme mucho daño,
para clavarme acero,
morderme,
aplastarme,
olvidarme,
humillarme,
lanzarme una bomba atómica
contra el alma
de mi alma.



15 de abril 2017

duerme, descansa

duerme,
descansa,
te cuido las alas
y el sueño,
la bolsa o
la vida y los
labios,
tus cansancios,
y los sonidos
de sueño intranquilo,
que produces mientras duermes,
tratando de ponerte a salvo del mundo.

Si no lo lograses, está 
mi cuerpo alerta,
para que nada te acose.
Ojalá esté entre tus sueños.




       19 de mayo de 2017.

Cerezas

Va a coger, como por descuido,
una cereza, quizá sean dos.
Se las lleva a la boca mirando
a través de la cristalera de la tienda,
y alguien le saluda antes de empezar la compra.



Valladolid, 12 de junio de 2017.

Los meteoritos

Recibir, como la luna, impactos de meteorito, 
que dejan cicatrices, no en la superficie.
Una vez más golpeado, al conocer un ser único,
y una vez más, por él obviado.

Golpeado y olvidado, queda escribir
para redimir, y respirar, dolido,
para esperar al próximo,
estéril meteoro.



22 de junio de 2017

Y si hablamos de la muerte

Y si hablamos de la muerte,
de ella habremos de hablar,
sobraron desencuentros,
que tu orgullo tanto nos quitó,
y recuerdos cada vez más lejanos,
de un mundo, que dice adiós.

Lamento recordar 
ahora que ya no estás,
todas estas cosas,
aún hay más,
pues cuando paso por tu barrio,
aún me estremece el pensar 
aquellas noches borrachos,
o los días sin parar.

Y faltó la despedida,
maldita sea, qué mal.
Que te hayas ido sin avisar.



5 de septiembre de 2017 (el año de las muertas)

Mis canciones

Mis canciones sólo las escuchan
las chicas que se alimentan de mis sudores,
y cuando sus ca(l)deras dejan de rugir
con mi alimento, pierden el interés
por cualquier cosa que haya escrito.



      21 de septiembre de 2017

Otoño como cualquier domingo

Otoño
El paso al otoño es un túnel feo,
un depósito de las hojas muertas que van a venir.
Septiembre es un estado de ánimo de desánimo.

Como cualquier domingo.




                                                         Septiembre, 2017

A través del espejo

Se llama Alicia
como la de la novela,
y pienso en ello todo el tiempo
que estoy con ella.
Y pienso todo el tiempo que estoy con ella
en el sortilegio de cruzar,
a través de sus ojos verdes,
el otro lado del espejo,
que no me deja cruzar.



Burgos, domingo, 8 de octubre de 2017

Las mujeres de mi vida

Las mujeres de mi vida,
que siempre lo son de la vida de otros,
desfilan ante mis narices
sin que nunca pueda alcanzarlas nunca.

Y es agotador todo,
y triste como una luna nueva.



                                             Viernes, 27 de octubre de 2017

En el cine funciona

En las películas estas cosas siempre salen bien. A la chica también le gusta, o no, pero lo que hace o cómo se declara, le parece tan tierno, que entonces le da una oportunidad al chico.

Ya lo dice el viejo de Cinema paradiso, "la vida no es como la has visto en el cine".
Así que apechugar con lo que toca, so cobarde, que la vida es hermosa pero dura que te rilas y no van salir los planes a tu gusto.



Burgos, sábado, 28 de octubre de 2017.

Hice comida para dos

Hice comida para dos.
Hace mucho que cocino para uno solo.
Aún tiemblo como un viejo
con silicosis
pensando en tu ausencia.
Ignoro qué mecanismo mental me hizo
echar tanta cantidad a la sartén,
habiendo olvidado cocinar para dos.
Esta cantidad de comida plantea un dilema
porque no me gusta tirar comida.
Tal vez ponga un plato y cubiertos enfrente de mi plato,
haga como que vienes a comer
y le hable a la pared como si fueses
tú, de nuevo, y enamorada, puede
que de mí.
O deposite el sobrante
en un comedero en el balcón
por si algún pájaro o Spiderman,
se sintiera hambriento
y quisiera comérselo todo.
La solución es terminar la comida en la cena
o el desayuno
y dejar vacía otra botella de vino,
y volver a ensayar cocinar para dos
y hacerme trampas al Sísifo
y nunca salir de debajo de la piedra.


                                                                    Valladolid, primavera 2017.

Algún día dejaré de esconderme en poemas

Algún día dejaré de esconderme en poemas,
cuando tenga que explicar algunas cosas,
o desvelar ciertos sentimientos.
O puede que ningún día.

Ven... ven... ven...

¡No sé qué más hacer para que te fijes en mí,
        caramba!
Me concentro como Guido Orefice,
y te miro haciendo extrañas muecas;
lo imagino como Amelié Poulain
y cruza algún dragón en el intermedio,
e incluso cierro mis ojos
para dotarlo todo de mayor fuerza mental.
Sólo me miras como a uno de tantos,
qué rabia,
con los versos tan bonitos que iba a escribirte
y tantas cosquillas como iba a dejar
que me hicieras.
Tendré que seguir mirándote a lo lejos,
inventando todas las películas de final feliz
donde comer las perdices.


                                                     Valladolid, 6 de mayo 2017

Pies

Su hermosura trasciende la hermosura
para ser una cuestión de perfección.
Lo pienso mientras miro su pie descalzo con el calcetín puesto.
Hasta su pie alcanza la perfección.
¡Uf...! Lo que cuesta respirar con todo el aire cuando te mira. Siempre falta aire.
Siempre sobran latidos.
Como ella odia que la regalen el oído,
mantendré esta reflexión a buen recaudo.
Y para colmo:
Hace poco la escuché decir que los pies eran feos, no importa el propietario, siempre lo son, y yo me quedé desolado como un niño con un juguete roto, maldita sea! qué hago ahora con este poema.



Burgos, marzo 2016.

¿Cómo puede robarte el aliento alguien con quien nunca has hablado?

¿Cómo puede robarte el aliento alguien con quien nunca has hablado?


Valladolid, septiembre 2017

Detrás de ella

(Huele, como deben oler los ángeles)


Detrás de ella, demente,
paso más
paso menos,
invidente.

Detrás de ella,
atraganta,
la sinfonía de su perfume,
mi conciencia desbarata.

Detrás de ella,
como perro guardián,
atado a sus caderas
sin poder hacer nada más.

Detrás de ella,
tiemblo y rabio,
porque ella,
de ella,
nada dará,
más que ese perfume.
Intoxicar.


                                          Valladolid, agosto 2017.

miércoles, 13 de diciembre de 2017

El perfume

A veces, más que ahogar, intoxica.
Aunque quiero morir en ese veneno, casi siempre,
por lo hermoso de rostros
que, casi nunca me dejan una palabra,
ni peor, por lo delictivo, robar un beso.

A veces, entre los efluvios de tubos de escape,
rostros de ningún amigo,
autobuses urbanos, o
escaparates feos con cosas bonitas,
un perfume de mujer lo rompe todo
y me paro, con los ojos cerrados,
a guardar en la memoria de lo efímero,
su retrato.

miércoles, 6 de diciembre de 2017

Qué malo es desvelarse

Qué malo
es desvelarse.
Pirañas con piñatas,
aterrizan en mi cerebro,
y se entretienen, lo mismo,
reventando las piñatas
en mi oído,
que masticando, el mi pobre cerebelo.

Desvelarse es lo siguiente mejor,
a perder el aliento cuando la vida,
te calza un puñetazo en el estómago.

Qué malo
es desvelarse.
Tan malo como que ahora no estás,
y cuento las horas, como ovejas
de un insomnio ingobernable,
que me deshace,
     y me       hace un dolor
enfermizo por todo el cuerpo,
y una agonía de mierda en el alma.

sábado, 2 de diciembre de 2017

Micrófono


Tocaba ayer ordenar cajones, en realidad tocaba mucho antes, pero uno nunca encuentra tiempo o energías para hacerlo. Y apareció un micro de fabricación casera (muy mucho) que ni siquiera recordaba que guardaba, y había fabricado Lara, uno de mis ángeles de la guarda, para uno de los videoclips locos, en los que la enrolé a ella, y algunas de mis amigas. Los escasos recursos de los que disponemos siempre son compensados con lo bien que nos lo pasamos, y además en este caso, contamos con cameos de lujo.

El primer momento, al descubrir el objeto, me dió la risa; recordé aquellos días de rodaje del mes de agosto, yo en modo sauna metido en un traje de Superman, la gente mirándonos por la calle, la preparación del guión con Lara y Marina (juntos somos como la Santísima Trinidad del cine burgalés) y llevar a escena todo aquello. Épico. Me sigue pareciendo mágico a lo Harry Potter que un simple objeto pueda activar tantas emociones. En fin:

jueves, 30 de noviembre de 2017

Cuando estoy contento

Mariposas todo el tiempo conmigo.
Nubes de marzo.
Tardes de viernes.
Ángeles que susurran bondades,
y dan besos en la mejilla.
Torrentes.
Veranos con verbenas. 
Meteoros cruzando mi cielo.
Abrazos y abrazos.
Mis dedos entre su pelo.
Las canciones benditas.
Y todas las poesías.

jueves, 23 de noviembre de 2017

El sofá

El sofá,
vacío de ella, el sofá.

Lo mira, por si fuese,
como por ensalmo,
a aparecer de repente;
y, a quedarse, a estrujarle,
lo que queda de noche;
y, a colocarle, si faltara,
algún sueño, en la cabeza,
mientras él alcanza,
cruzando distancia,

a curar sus alas, un poco rotas.

martes, 21 de noviembre de 2017

No está nada mal este noviembre

No está nada este mal noviembre,
tiene boca de lobo,
por estos días cortos y fríos,
con sequía y contaminación.

Aunque yo lo he encontrado,
preñado
de embriagadores poemas
que sangro;
flores sin besos,
besos para otros;
prisas por encontrar mi lugar bajo el sol,
y toda la calma,
acariciando estambres y alas rotas.

domingo, 19 de noviembre de 2017

Voy a los sitios en Valladolid

Voy con mis zapatos nuevos, marrones,
de gamuza azul, a los sitios en Valladolid.
Esta noche cruzando por delante de un escaparate, disparate,
vestido con chaqueta negra,
pantalones gris oscuro
y media melena negra,
me vi reflejado,
y era hermoso como el cuerpo de un ahogado,
o el del más ilustre vecino castellano,
y me quedé mirándo-me,
no por ego,
sino por imagen bonita,
que escribo en estas líneas,
para no perderlo, cuando de mí
nada quede.

sábado, 18 de noviembre de 2017

Cuando estoy triste

Cuando estoy triste,
se me ensucia el pelo
y las mariposas,
ya no son mariposas, son moscas,
pesadas como trenes de mercancías,
sobrevolando sobre mi cabeza
todo el maldito tiempo
del maldito mundo.

Y para salir de ahí,
hay que trazar una senda dolorosa,
espinosa,
en la que me hiero.
Como las plantas en los bosques,
en la pelea brutal alcanzando la luz del sol.

Y respirar, si se puede, al final de los finales

viernes, 17 de noviembre de 2017

Se gira, sin que pueda mirarle a los ojos, siempre que se marcha

Se gira, sin que pueda mirarle a los ojos,
siempre que se marcha.
Y miro su pelo,
la cara oscura de la luna;
su espalda,
nunca por mí explorada;
sus tobillos,
que, con sus pies, la llevan lo más lejos de mí
que son capaces;
sus piernas,
tantas veces enredadas en piernas,
que nunca fueron las mías.
Y el lugar misterioso en que su espalda y sus piernas se reúnen.

Se gira, sin que pueda mirarle a los ojos,
siempre que se marcha.
Y saboreo imaginariamente,
los besos que nunca me ha dado,
y que se lleva puestos por toda su boca,
sin que pueda desprenderlos,
y llevarlos a la mía,
llena de todos los besos que nunca le he dado,
que rebosa a veces,
dejándolos rotos por el suelo,
como cristales desamparados,
con los que termino por cortarme.

miércoles, 15 de noviembre de 2017

Besos de noviembre

El otoño es una estación, sobre todas las cosas, bella.

Algunos besos
              , a remojo,
en este tímido sol de noviembre,
la luz más frágil del mundo,
al atardecer, y tan bonita,
como sus besos, frágiles,
a remojo.

domingo, 5 de noviembre de 2017

Bailar pegaitos en los bares

Por no poner nombres y apellidos, y que no les señaléis por la calle, que sois mucho de eso, diremos que son A y B, que bailan agarrados en un bar, tocan juntos en un grupo de música y suenan de puta madre.

Joder! Yo hubiese querido eso, quién no, pero las músicos que conocí nunca quisieron bailar conmigo cerquita, y bailar de lejos, no es bailar.

Esto es un post de puta envidia, pero de la buena, porque yo les deseo vientos propicios, aunque no haya vivido esa historia.

Y la cuento en mi blog, porque verles bailar pegados, es lo más bonito del día, o ya puestos de una vida, que no es la mía. Pero es bonito de verdad, tan bonito, que me eriza la piel y quiero llorar, que como escribí una vez, es estar lo más cerca posible de la vida.

martes, 31 de octubre de 2017

El primer domingo del otoño

Estaba pensando en escribirte algo en este otoño raro, que no parece otoño, y del que preferiste desentenderte el primero de sus domingos, que es el día más feo de la semana, aunque cuesta escribirte ahora, con el golpe que nos has dado.

Escribir
era la forma que teníamos, a veces, 
de comunicarnos entre nosotros, y ya no tendremos.
Sólo quedarán girones como este, aunque claro, ya no puede ser lo mismo,
porque no estás para contestarme.

Pero, descuida, te escribiré buscándote,
sean los tiempos, como ahora, 
egoístas y mezquinos, de todos contra lúcidos y gentiles, o más bonitos.

Esto, y tu recuerdo luminoso,
es todo lo que nos queda de ti,
así que lo haré tan grande como tú 
lo fuiste.

Cierra el Patillas

Hola bonita, ¿qué tal todo? Supongo que te habrás enterado a estas alturas, hoy cierra "el Pati", allí nos conocimos. Me da una pena que pa qué. Me hubiese gustado tomarme la última contigo esta noche, pero no podrá ser. Me conformaré con recordarte mientras cierro el bar por última vez, ni sabría decirte cuántas veces habrán sido. Lo de hoy llena de pena a mucha gente, que hizo de aquello nuestra casa. A mí me hace pensar que también se va un pedacito más de ti. Bueno, no quiero ponerme triste, las de esta noche todas a tu salud. Abrazo grande.

sábado, 28 de octubre de 2017

Cuadros y ojos en cuadros

Hay cuadros con personas, que si los miras detenidamente, parece que los ojos te miran todo el tiempo, independientemente de donde te pongas.
Con sus ojos me ocurre lo mismo, aunque hace más días de los que me gustaría que no la veo, los tengo fijos, clavados en mí, muy adentro.
Y es como tener agujas en el pecho.
Y me cuesta respirar.
Y no sé qué hacer para liberarme.

Algunas noches, volviendo a casa,
por las calles
de las ciudades que habito,
me cruzo con seres desamparados,
borrachos algunos,
yendo a trabajar otras.

En el desamparadómetro,
bato el récord;
y a los seres con el regazo más cálido,
imploraría,
me llevasen a dormir con ellos,
y me librasen de todo mal y cansancio,
de toda mentira y suciedad,
me limpiasen las lagrimas.

Y al despertar, ya poco de todo esto,
viniese conmigo.



                                                 

Cigarrillos mentolados

Habla como si no hubiese pasado un sólo minuto de nuestros besos.
Y tengo muchas ganas de besarla.

Han pasado 6 años, le comento.

Fue hermoso, tuvimos cosas muy bonitas, dice.

Yo abro mucho los ojos, como acostumbro cuando algo me sorprende,
aunque esta vez, además, es para darle la razón. Y lo nota.

Me quedo en silencio mirándola,
maldiciendo que una boluda tuviera mi cabeza secuestrada aquel tiempo,
y no me entregara a ella como me pedía, pero eso me lo callo.

Me acuerdo de los cigarrillos mentolados, le digo.

Yo no fumaba más que de sus labios aquellas noches, en los únicos bares abiertos,
que a mí me parecían los mejores.
Ella fumaba cigarrillos mentolados y los compartía conmigo.

Lo explica White, muy científico, en un capítulo de Breaking bad,
el cerebelo, creo que explicaba, conecta nuestra memoria con los sentidos.

Aquellas noches frías como el Ártico,
casi olvidadas, yo recuerdo, el sabor de su tabaco mentolado,
y los besos desnivelados que me daba en la barra.

Y toda esta mierda hace que me sienta
jodidamente mal,
jodidamente solo.
Una soledad mayúscula,
rodeada de mujeres a las que me ligan otros recuerdos y besos,
embarazadas, o ya con niños que no son míos.


domingo, 22 de octubre de 2017

Walking dead

Los cuerpos que tratan de regresarse, por las noches, 
a casa, desde los bares que han cerrado,
se mueven como los no muertos de Walking dead.
Dependiendo de la estación que habites, habrá un halo de niebla, 
que lo hará todo más cinematográfico.
Es así.
Mis ojos lo han visto,
y si no, que se los coman los zombies.



A Marina, que hacía que viera "Walking dead".

Parábolas

Las matemáticas se me daban francamente mal, francamente.
Siempre arrastrando la asignatura y sin entender nada.
Cuando tocaba el rollo ese de dibujar parábolas en base a fórmulas matemáticas,
yo nunca sabía hacia dónde se dirigirían las mías, que iban a cualquier lado de la hoja cuadriculada,
excepto adonde debían dirigirse.
Con esta mierda del amor me pasa exactamente lo mismo,
sigo sin entender nada,
y las putas parábolas dibujan líneas que, como poco, se me caen de la hoja.
Y es la bajona total.
A veces es todo una pena que pá qué.

sábado, 21 de octubre de 2017

Escribir es

Escribir es la forma que tengo de vivir otras vidas que no son la mía, o que lo fueron, pero nunca me atreví a intentar, o las he olvidado.

miércoles, 18 de octubre de 2017

Es pronto para empezar a vender los artículos navideños

El lunes fui al supermercado a comprar. Habían empezado a poner turrones y otras mierdas navideñas, y me acorde de mamá.
Me puse realmente triste.

domingo, 1 de octubre de 2017

Amo tanto la vida

Bosteza sin que nadie la mire.
Yo la miro.
Y me enamoro.
Porque sus gestos cotidianos,
son puros actos de amor a la vida.
Y yo amo la vida.

jueves, 7 de septiembre de 2017

Las mujeres de la limpieza

A veces, en la mañana cuando aún es de noche y voy a trabajar, pienso en que pronto,
como aves migratorias,
las mujeres de la limpieza vendrán,
a hacer que podamos sentirnos cómodos en nuestros portales y rellanos.
He de explicar que me conmueven, y quisiera llorar a veces, me recuerdan el trabajo que hizo mi madre muerta desde antes que yo hubiera nacido, y nadie agradeció, y sé que es el trabajo más digno del mundo, aunque nadie quiera, nunca, hacerlo, porque para ella ese trabajo era el mayor acto de amor, pues permitía que sus hijos comieran y estudiaran.

Mi madre brillaba, como brillan las personas más bondadosas, era el cosmos de las madres y nos dio su amor y el que le escatimó con hiel, su madre de entrañas de arena, así que su amor, de la mujer más bondadosa del mundo, yo nunca lo sabré dar, mezquino como soy, pero lo tuve rebosándome, en otra vida, larga, que terminó el día que madre se marchó no sabría decir adónde.

Así, cuando veo mujeres de la limpieza (casi siempre son mujeres), pienso en mi madre y en su acto de amor. Y, a veces, también lloro.

jueves, 22 de junio de 2017

Baja el verano

Ha llegado el verano,
y BAJA, como bajan
los villanos
de sus áticos
de incógnito,
de muchimillonarios,
a hacer el mal,

sobre la ciudad,
los bancos y los campos,
sobre cuerpos indefensos
-los nuestros-
contra los que percuten,
a plomo -geométricamente verticales-
sobre la cabeza
-como puñetazos de Bud Spencer-
y los muy pobres cuerpos, desprotegidos,
que sólo saben protegerse,
sin poder, de este calor,
que por robar, nos roba hasta el aire,
inspirar y expirar,
la vida.

lunes, 12 de junio de 2017

Cuando llega la lucidez

Yo intenté, aún lo sigo practicando,
eso de los lúcidos
-los niños de "El club de los poetas muertos-
de ir a buscar la pulpa de la vida
y comerla a manos llenas,
manchándome la cara,
hasta quedar saciado.

Luego sucede el miedo
y uno se atraganta.

jueves, 8 de junio de 2017

La Catedral de Valladolid

pétreos dioses
sobre copas de árbol,
a semejanza de humanos,
en la Plaza de la Universidad de Valladolid.

sábado, 3 de junio de 2017

El tiempo

El tiempo no es lineal, ni homogéneo,
a veces va a toda ostia y,
a veces lento.
A veces incluso se detiene,
y no es necesario que suceda nada
aparentemente llamativo.
A veces basta una frase, un saludo, o menos,
casi la nada, lo etéreo más etéreo,
oler su perfume una noche de fiesta, o
su forma de mirar,
aunque nunca me mire
-nunca lo hacen-
para que el tiempo se detenga, denso, congelado.

Me pasa a veces.
Y en cada vez, maldita sea,
el tiempo vuelve a ponerse en marcha.

miércoles, 17 de mayo de 2017

La semana


Llueve lluvia de invierno, esa estación donde viene a morir el amor, me duele la garganta y faltan horas de sueño, pero tengo cuerdas nuevas.

El futuro, esa nebulosa por conquistar, dirá adónde nos lleva, siempre a lomos de la emoción, siempre con la música a cuestas.

El naufragio de las noches y los días,
apretar los dientes
en las hojas de calendario y las estaciones,
llorar las horas muertas
y hacer coro con las plañideras
los domingos por la tarde,
hasta que suena el despertador
el lunes por la mañana.

Zancadillas y soponcios

Zancadillas
     pum
     pum
y soponcios.
Enmendio
         la vida.
 
Desvaríos,
sobresaltos y
victorias.
      La vida
entremedias.

lunes, 15 de mayo de 2017

El indescifrable misterio del nombre de las constelaciones

Lejano,
enigmático.
Indescifrable,
como constelaciones a las que nos empeñamos
en poner nombres,
de formas irreconocibles.
Un misterio doloroso,
que no deja rastro,
ni baldosas amarillas por las que seguirle.
Sólo dolor y ausencia.

La ventana

Pasé hoy dos veces por la que fue tu casa en esa Avenida rara con trazo de paso de reptil.
Siempre miro a la ventana del que fuera tu cuarto aunque ya no vivas allí,
un acto reflejo,
una de esas cosas aprendidas, que aunque inútiles, no se olvidan nunca, como hacer el nudo de una corbata.

Nadie lo sabía,
pero siempre miraba al balcón de la que fue la casa de su amante,
aunque ya no vivía allí.
Era un acto reflejo del tiempo en que se escondían para hacerse el sexo.

viernes, 12 de mayo de 2017

Sus lunas nuevas y los bandidos de Sierra Morena

Me trataban de convencer una vez que cuando miramos a los ojos de alguien siempre reparamos la atención, exclusivamente, en uno de los dos ojos.
Creo que consiguieron sugestionarme, y ya siempre me quedo mirando sólo uno, el derecho (aunque esto no tiene ninguna componente ideológica).

Ayer hablé con ella por primera vez, y al fin la conocí, o la reconocí, porque la he visto trabajando alguna vez en ese bar al que voy de vez en cuando (omitiré el nombre para que no vayáis en manada a intentar ligar con ella), mientras nos re-conocíamos su perfume embriagaba el aire -huele, como deben oler los ángeles- no podía dejar de pensar en lo intenso de su mirada, ni apartar la vista, en esta ocasión, de sus dos ojos a la vez, y cegarme por lo grandes que eran, rocosos y oscuros como lunas nuevas, y quedarme mirando alucinado como se mira la luna las noches más hermosas.

Hablamos de música, aunque yo en realidad quería hablarle de astros y satélites -y hacerme el intelectual a lo Leonard con Penny cuando ella se queda pasmada escuchándole cosas sobre el cosmos- para impresionarla lo necesario, hasta conseguir que me dejase ir adonde fuese el resto del día o de la estación.

Lo más curioso de todo es que anoche era noche de luna llena, con sus bandidos lorquianos de Sierra Morena acosándola por bares en los que anoche no pude encontrarla, aunque lo intenté, a riesgo de parecerle también un bandido de Sierra Morena, cuando nos hubiésemos encontrado.

Sólo me queda ir por el bar en el que trabaja alguna vez para solicitarle algún refrigerio y obtener un caballo de bandolero para rondarla cuando salga de fiesta,
            en la luna negra de los bandoleros...
de Sierra Morena.

viernes, 5 de mayo de 2017

Cuando no lo esperas

Hay amapolas que crecen al borde de las carreteras, y camareras bonitas, que te sonríen 
al ponerte una cerveza, cuando no lo esperas.
Hay estrellas brillando entre las nubes, y abrazos que te hacen cerrar los ojos, cuando 
piensas que ya nadie va abrazarte.

domingo, 9 de abril de 2017

Los poetas somos la emoción de la humanidad

Los poetas somos la emoción de la humanidad.
Las vibraciones de todas las almas.
El más hondo latido sostenido de la vida.

Estoy inmejorablemente bien

Si me preguntas,
siempre te diré sonriendo,
estoy bien.
Aún mejor,
inmejorablemente.

Si de verdad quieres saberlo,
y a mi alma te acercas,
amistosamente,
te contaré
que estoy como en la canción,
más triste que la tristeza,
y sin canción,
como el mayor sonámbulo
y hombre
más melancólico del siglo.

viernes, 31 de marzo de 2017

Quiero bailar

Para Ángel y Vicki, por descubrirme la danza, uno de los senderos de expresión más hermosos del que somos capaces como especie.

- ¿Ves esa niña?¿La de la derecha? -Indicándolo con la cabeza-. Somos vecinos. Desde que vió a nuestra hija bailar, bien pequeña, sólo decía quieo bailá como C.
Y se apuntó al conservatorio de danza, aunque ella es de clásico y C de español, pero le daba igual, sólo quería bailar.

A quien escuchaba, "bailar" empieza a parecerle una palabra poderosa, y se queda un rato en silencio masticándola despacio, hasta que empieza a hablar, más para sí que para su compañero, con la mirada clavada en las bailarinas.

- Es como en Billy Eliot, tío ¿sabes? De críos sólo nos enseñan un balón, pues todos como imbéciles a jugar a fútbol, qué vas a hacer, en la peli lo mismo con el boxeo. Si nos lo enseñaran todo y después nos dejaran elegir...
Y lo de Billy, sencillamente acojonante, sublime por lo sencillo, que un día, por accidente, o lo que sea, terminar en clase de ballet, y dios, parecerle la cosa más increíble del mundo. Normal. Me lo está pareciendo a mí que es la primera vez que lo veo y no me dan las pupilas para abarcar tanta belleza.

miércoles, 29 de marzo de 2017

Turnedó

Llovía.
Bueno, en realidad no, aunque puede que lo recuerde así para darle más dramatismo.
El día en que la mujer de tu vida te deja, siempre es el más dramático de todos los vividos.
Era de noche, eso sí, y me enviaba SMS: "que no dejas que te quieran, sólo quieres que te abracen".
Seguro podía haber escrito algo de su cosecha, nunca le faltaban palabras, fusilar Turnedó era poco elegante, incluso para ella, chica formal.
Y remató "el doctor me recomienda que no me quite mi abrigo, que no esté ya más contigo".

No fue la mejor noche de mi vida, en las películas queda bien utilizar una canción para dejar a alguien.
Así que supongo que por terminar bien el film me fui a emborrachar, aunque no hubo un garito con humo ni un camarero que se llamara Mike y escuchara mis penas.

Lo excelso de aquello, es que a mí y mi cara de imbécil, nos dejaron con una canción cojonuda, que yo entonces aún no había escuchado pero hizo que me pareciera un truño.

jueves, 16 de marzo de 2017

Viernes

Me gusta cuando vienes
a quitarle la r
                    a los viernes.

domingo, 29 de enero de 2017

El amor tóxico es sólo cansancio

Como dice una amiga doctora, el enamoramiento, es un cóctel químico. Durante años la única manera que he tenido de enfrentarme a ese cóctel era utilizar todas mis fuerzas para continuar respirando. Porque a la certeza de tu toxicidad imprescindible para mi organismo, sólo podía contraponer el instinto de supervivencia, y en ocasiones ni eso.
Puto cansancio acumulado.

Recuerdo aquella frase, creo que de Shakespeare, que ya no sé dónde escuché
"El esfuerzo inútil conduce a la melancolía".
Melancolía, en verdad no hubo mucha,
pero si tanto cansancio que después de ti no quise a nadie.

viernes, 13 de enero de 2017

Lo que pudimos vivir y yo no supe aprender

Se ha teñido de rubia.
Tiene el pelo igual.
Se lo ha cortado.
Ahora se lo recoge.

Se ha casado,
vive con él y nunca se ca(n)sarán.
Está bien sola, cansada de tanto joputa.

Tiene dos hijos,
o no quiere tener ninguno,
está embarazada,
igual adoptan una niña.

Todas las cosas que pudimos vivir
y yo no quise.
O no quise aprender,
a tu lado,
o al tuyo,
o al de ella,
o al...

lunes, 9 de enero de 2017

La luz y la rutina

La luz amarilla desgastada
del invierno en Castilla,
la vuelta a la rutina:
   los paseos en los parques,
   las colas en el supermercado,
   el ir y venir del trabajo,
   las preocupaciones infantiles de niños y viejos
   las fatigas de los adultos
   y encontrar aparcamiento.