miércoles, 29 de marzo de 2017

Turnedó

Llovía.
Bueno, en realidad no, aunque puede que lo recuerde así para darle más dramatismo.
El día en que la mujer de tu vida te deja, siempre es el más dramático de todos los vividos.
Era de noche, eso sí, y me enviaba SMS: "que no dejas que te quieran, sólo quieres que te abracen".
Seguro podía haber escrito algo de su cosecha, nunca le faltaban palabras, fusilar Turnedó era poco elegante, incluso para ella, chica formal.
Y remató "el doctor me recomienda que no me quite mi abrigo, que no esté ya más contigo".

No fue la mejor noche de mi vida, en las películas queda bien utilizar una canción para dejar a alguien.
Así que supongo que por terminar bien el film me fui a emborrachar, aunque no hubo un garito con humo ni un camarero que se llamara Mike y escuchara mis penas.

Lo excelso de aquello, es que a mí y mi cara de imbécil, nos dejaron con una canción cojonuda, que yo entonces aún no había escuchado pero hizo que me pareciera un truño.

No hay comentarios:

Publicar un comentario