viernes, 31 de marzo de 2017

Quiero bailar

Para Ángel y Vicki, por descubrirme la danza, uno de los senderos de expresión más hermosos del que somos capaces como especie.

- ¿Ves esa niña?¿La de la derecha? -Indicándolo con la cabeza-. Somos vecinos. Desde que vió a nuestra hija bailar, bien pequeña, sólo decía quieo bailá como C.
Y se apuntó al conservatorio de danza, aunque ella es de clásico y C de español, pero le daba igual, sólo quería bailar.

A quien escuchaba, "bailar" empieza a parecerle una palabra poderosa, y se queda un rato en silencio masticándola despacio, hasta que empieza a hablar, más para sí que para su compañero, con la mirada clavada en las bailarinas.

- Es como en Billy Eliot, tío ¿sabes? De críos sólo nos enseñan un balón, pues todos como imbéciles a jugar a fútbol, qué vas a hacer, en la peli lo mismo con el boxeo. Si nos lo enseñaran todo y después nos dejaran elegir...
Y lo de Billy, sencillamente acojonante, sublime por lo sencillo, que un día, por accidente, o lo que sea, terminar en clase de ballet, y dios, parecerle la cosa más increíble del mundo. Normal. Me lo está pareciendo a mí que es la primera vez que lo veo y no me dan las pupilas para abarcar tanta belleza.

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