martes, 31 de octubre de 2017

El primer domingo del otoño

Estaba pensando en escribirte algo en este otoño raro, que no parece otoño, y del que preferiste desentenderte el primero de sus domingos, que es el día más feo de la semana, aunque cuesta escribirte ahora, con el golpe que nos has dado.

Escribir
era la forma que teníamos, a veces, 
de comunicarnos entre nosotros, y ya no tendremos.
Sólo quedarán girones como este, aunque claro, ya no puede ser lo mismo,
porque no estás para contestarme.

Pero, descuida, te escribiré buscándote,
sean los tiempos, como ahora, 
egoístas y mezquinos, de todos contra lúcidos y gentiles, o más bonitos.

Esto, y tu recuerdo luminoso,
es todo lo que nos queda de ti,
así que lo haré tan grande como tú 
lo fuiste.

Cierra el Patillas

Hola bonita, ¿qué tal todo? Supongo que te habrás enterado a estas alturas, hoy cierra "el Pati", allí nos conocimos. Me da una pena que pa qué. Me hubiese gustado tomarme la última contigo esta noche, pero no podrá ser. Me conformaré con recordarte mientras cierro el bar por última vez, ni sabría decirte cuántas veces habrán sido. Lo de hoy llena de pena a mucha gente, que hizo de aquello nuestra casa. A mí me hace pensar que también se va un pedacito más de ti. Bueno, no quiero ponerme triste, las de esta noche todas a tu salud. Abrazo grande.

sábado, 28 de octubre de 2017

Cuadros y ojos en cuadros

Hay cuadros con personas, que si los miras detenidamente, parece que los ojos te miran todo el tiempo, independientemente de donde te pongas.
Con sus ojos me ocurre lo mismo, aunque hace más días de los que me gustaría que no la veo, los tengo fijos, clavados en mí, muy adentro.
Y es como tener agujas en el pecho.
Y me cuesta respirar.
Y no sé qué hacer para liberarme.

Algunas noches, volviendo a casa,
por las calles
de las ciudades que habito,
me cruzo con seres desamparados,
borrachos algunos,
yendo a trabajar otras.

En el desamparadómetro,
bato el récord;
y a los seres con el regazo más cálido,
imploraría,
me llevasen a dormir con ellos,
y me librasen de todo mal y cansancio,
de toda mentira y suciedad,
me limpiasen las lagrimas.

Y al despertar, ya poco de todo esto,
viniese conmigo.



                                                 

Cigarrillos mentolados

Habla como si no hubiese pasado un sólo minuto de nuestros besos.
Y tengo muchas ganas de besarla.

Han pasado 6 años, le comento.

Fue hermoso, tuvimos cosas muy bonitas, dice.

Yo abro mucho los ojos, como acostumbro cuando algo me sorprende,
aunque esta vez, además, es para darle la razón. Y lo nota.

Me quedo en silencio mirándola,
maldiciendo que una boluda tuviera mi cabeza secuestrada aquel tiempo,
y no me entregara a ella como me pedía, pero eso me lo callo.

Me acuerdo de los cigarrillos mentolados, le digo.

Yo no fumaba más que de sus labios aquellas noches, en los únicos bares abiertos,
que a mí me parecían los mejores.
Ella fumaba cigarrillos mentolados y los compartía conmigo.

Lo explica White, muy científico, en un capítulo de Breaking bad,
el cerebelo, creo que explicaba, conecta nuestra memoria con los sentidos.

Aquellas noches frías como el Ártico,
casi olvidadas, yo recuerdo, el sabor de su tabaco mentolado,
y los besos desnivelados que me daba en la barra.

Y toda esta mierda hace que me sienta
jodidamente mal,
jodidamente solo.
Una soledad mayúscula,
rodeada de mujeres a las que me ligan otros recuerdos y besos,
embarazadas, o ya con niños que no son míos.


domingo, 22 de octubre de 2017

Walking dead

Los cuerpos que tratan de regresarse, por las noches, 
a casa, desde los bares que han cerrado,
se mueven como los no muertos de Walking dead.
Dependiendo de la estación que habites, habrá un halo de niebla, 
que lo hará todo más cinematográfico.
Es así.
Mis ojos lo han visto,
y si no, que se los coman los zombies.



A Marina, que hacía que viera "Walking dead".

Parábolas

Las matemáticas se me daban francamente mal, francamente.
Siempre arrastrando la asignatura y sin entender nada.
Cuando tocaba el rollo ese de dibujar parábolas en base a fórmulas matemáticas,
yo nunca sabía hacia dónde se dirigirían las mías, que iban a cualquier lado de la hoja cuadriculada,
excepto adonde debían dirigirse.
Con esta mierda del amor me pasa exactamente lo mismo,
sigo sin entender nada,
y las putas parábolas dibujan líneas que, como poco, se me caen de la hoja.
Y es la bajona total.
A veces es todo una pena que pá qué.

sábado, 21 de octubre de 2017

Escribir es

Escribir es la forma que tengo de vivir otras vidas que no son la mía, o que lo fueron, pero nunca me atreví a intentar, o las he olvidado.

miércoles, 18 de octubre de 2017

Es pronto para empezar a vender los artículos navideños

El lunes fui al supermercado a comprar. Habían empezado a poner turrones y otras mierdas navideñas, y me acorde de mamá.
Me puse realmente triste.

domingo, 1 de octubre de 2017

Amo tanto la vida

Bosteza sin que nadie la mire.
Yo la miro.
Y me enamoro.
Porque sus gestos cotidianos,
son puros actos de amor a la vida.
Y yo amo la vida.