martes, 31 de octubre de 2017

El primer domingo del otoño

Estaba pensando en escribirte algo en este otoño raro, que no parece otoño, y del que preferiste desentenderte el primero de sus domingos, que es el día más feo de la semana, aunque cuesta escribirte ahora, con el golpe que nos has dado.

Escribir
era la forma que teníamos, a veces, 
de comunicarnos entre nosotros, y ya no tendremos.
Sólo quedarán girones como este, aunque claro, ya no puede ser lo mismo,
porque no estás para contestarme.

Pero, descuida, te escribiré buscándote,
sean los tiempos, como ahora, 
egoístas y mezquinos, de todos contra lúcidos y gentiles, o más bonitos.

Esto, y tu recuerdo luminoso,
es todo lo que nos queda de ti,
así que lo haré tan grande como tú 
lo fuiste.

No hay comentarios:

Publicar un comentario