domingo, 5 de noviembre de 2017

Bailar pegaitos en los bares

Por no poner nombres y apellidos, y que no les señaléis por la calle, que sois mucho de eso, diremos que son A y B, que bailan agarrados en un bar, tocan juntos en un grupo de música y suenan de puta madre.

Joder! Yo hubiese querido eso, quién no, pero las músicos que conocí nunca quisieron bailar conmigo cerquita, y bailar de lejos, no es bailar.

Esto es un post de puta envidia, pero de la buena, porque yo les deseo vientos propicios, aunque no haya vivido esa historia.

Y la cuento en mi blog, porque verles bailar pegados, es lo más bonito del día, o ya puestos de una vida, que no es la mía. Pero es bonito de verdad, tan bonito, que me eriza la piel y quiero llorar, que como escribí una vez, es estar lo más cerca posible de la vida.

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