sábado, 16 de diciembre de 2017

Cuando los besos de sábado por la noche, sabían siempre a kalimotxo

Cuando los besos
de sábado por la noche, sabían
siempre
a kalimotxo.

No es romántico,
pero era siempre así.
Y lo echo de menos.




10 de julio de 2016

Sueños que no se cumplen

Quizás sea porque me alejo del niño que fui cada vez más, el caso es que cada vez me cuesta más recordar lo que sueño. Hoy ha sido una noche rara en la que al despertar he conservado algunas imágenes de lo que había soñado. No puedo decir que hayan sido raras. Lo que sí son es de difícil reproducción en la vida despierto. Salía una persona de la que uno conoce en las redes sociales, que nunca se conocerá, y ni siquiera se escuchará el timbre de voz, que sin embargo, venía con la voz puesta de fábrica de los sueños.

Más allá de esto me ha dejado algo apenado, pues creo que en esta vida que me ha tocado en suerte nunca se han cumplido ninguno de los, a veces, hermosos sueños que he tenido.
Quizás a nadie le suceda, y ya por el mero hecho de soñar historias hermosas, y haber esquivado pesadillas, ya puedo considerarme afortunado.





21 de septiembre 2016

Los bolsillos de la vida

Los bolsillos de la vida
traen nuevas alboradas,
rostros con legañas,
rutinas igual de sucias.



30 de septiembre de 2016

Bajo (de mí) a lo más bajo

Bajo
de mí,
a lo más bajo,
de lo que soy y amo,
para hacerme mucho daño,
para clavarme acero,
morderme,
aplastarme,
olvidarme,
humillarme,
lanzarme una bomba atómica
contra el alma
de mi alma.



15 de abril 2017

duerme, descansa

duerme,
descansa,
te cuido las alas
y el sueño,
la bolsa o
la vida y los
labios,
tus cansancios,
y los sonidos
de sueño intranquilo,
que produces mientras duermes,
tratando de ponerte a salvo del mundo.

Si no lo lograses, está 
mi cuerpo alerta,
para que nada te acose.
Ojalá esté entre tus sueños.




       19 de mayo de 2017.

Cerezas

Va a coger, como por descuido,
una cereza, quizá sean dos.
Se las lleva a la boca mirando
a través de la cristalera de la tienda,
y alguien le saluda antes de empezar la compra.



Valladolid, 12 de junio de 2017.

Los meteoritos

Recibir, como la luna, impactos de meteorito, 
que dejan cicatrices, no en la superficie.
Una vez más golpeado, al conocer un ser único,
y una vez más, por él obviado.

Golpeado y olvidado, queda escribir
para redimir, y respirar, dolido,
para esperar al próximo,
estéril meteoro.



22 de junio de 2017

Y si hablamos de la muerte

Y si hablamos de la muerte,
de ella habremos de hablar,
sobraron desencuentros,
que tu orgullo tanto nos quitó,
y recuerdos cada vez más lejanos,
de un mundo, que dice adiós.

Lamento recordar 
ahora que ya no estás,
todas estas cosas,
aún hay más,
pues cuando paso por tu barrio,
aún me estremece el pensar 
aquellas noches borrachos,
o los días sin parar.

Y faltó la despedida,
maldita sea, qué mal.
Que te hayas ido sin avisar.



5 de septiembre de 2017 (el año de las muertas)

Mis canciones

Mis canciones sólo las escuchan
las chicas que se alimentan de mis sudores,
y cuando sus ca(l)deras dejan de rugir
con mi alimento, pierden el interés
por cualquier cosa que haya escrito.



      21 de septiembre de 2017

Otoño como cualquier domingo

Otoño
El paso al otoño es un túnel feo,
un depósito de las hojas muertas que van a venir.
Septiembre es un estado de ánimo de desánimo.

Como cualquier domingo.




                                                         Septiembre, 2017

A través del espejo

Se llama Alicia
como la de la novela,
y pienso en ello todo el tiempo
que estoy con ella.
Y pienso todo el tiempo que estoy con ella
en el sortilegio de cruzar,
a través de sus ojos verdes,
el otro lado del espejo,
que no me deja cruzar.



Burgos, domingo, 8 de octubre de 2017

Las mujeres de mi vida

Las mujeres de mi vida,
que siempre lo son de la vida de otros,
desfilan ante mis narices
sin que nunca pueda alcanzarlas nunca.

Y es agotador todo,
y triste como una luna nueva.



                                             Viernes, 27 de octubre de 2017

En el cine funciona

En las películas estas cosas siempre salen bien. A la chica también le gusta, o no, pero lo que hace o cómo se declara, le parece tan tierno, que entonces le da una oportunidad al chico.

Ya lo dice el viejo de Cinema paradiso, "la vida no es como la has visto en el cine".
Así que apechugar con lo que toca, so cobarde, que la vida es hermosa pero dura que te rilas y no van salir los planes a tu gusto.



Burgos, sábado, 28 de octubre de 2017.

Hice comida para dos

Hice comida para dos.
Hace mucho que cocino para uno solo.
Aún tiemblo como un viejo
con silicosis
pensando en tu ausencia.
Ignoro qué mecanismo mental me hizo
echar tanta cantidad a la sartén,
habiendo olvidado cocinar para dos.
Esta cantidad de comida plantea un dilema
porque no me gusta tirar comida.
Tal vez ponga un plato y cubiertos enfrente de mi plato,
haga como que vienes a comer
y le hable a la pared como si fueses
tú, de nuevo, y enamorada, puede
que de mí.
O deposite el sobrante
en un comedero en el balcón
por si algún pájaro o Spiderman,
se sintiera hambriento
y quisiera comérselo todo.
La solución es terminar la comida en la cena
o el desayuno
y dejar vacía otra botella de vino,
y volver a ensayar cocinar para dos
y hacerme trampas al Sísifo
y nunca salir de debajo de la piedra.


                                                                    Valladolid, primavera 2017.

Algún día dejaré de esconderme en poemas

Algún día dejaré de esconderme en poemas,
cuando tenga que explicar algunas cosas,
o desvelar ciertos sentimientos.
O puede que ningún día.

Ven... ven... ven...

¡No sé qué más hacer para que te fijes en mí,
        caramba!
Me concentro como Guido Orefice,
y te miro haciendo extrañas muecas;
lo imagino como Amelié Poulain
y cruza algún dragón en el intermedio,
e incluso cierro mis ojos
para dotarlo todo de mayor fuerza mental.
Sólo me miras como a uno de tantos,
qué rabia,
con los versos tan bonitos que iba a escribirte
y tantas cosquillas como iba a dejar
que me hicieras.
Tendré que seguir mirándote a lo lejos,
inventando todas las películas de final feliz
donde comer las perdices.


                                                     Valladolid, 6 de mayo 2017

Pies

Su hermosura trasciende la hermosura
para ser una cuestión de perfección.
Lo pienso mientras miro su pie descalzo con el calcetín puesto.
Hasta su pie alcanza la perfección.
¡Uf...! Lo que cuesta respirar con todo el aire cuando te mira. Siempre falta aire.
Siempre sobran latidos.
Como ella odia que la regalen el oído,
mantendré esta reflexión a buen recaudo.
Y para colmo:
Hace poco la escuché decir que los pies eran feos, no importa el propietario, siempre lo son, y yo me quedé desolado como un niño con un juguete roto, maldita sea! qué hago ahora con este poema.



Burgos, marzo 2016.

¿Cómo puede robarte el aliento alguien con quien nunca has hablado?

¿Cómo puede robarte el aliento alguien con quien nunca has hablado?


Valladolid, septiembre 2017

Detrás de ella

(Huele, como deben oler los ángeles)


Detrás de ella, demente,
paso más
paso menos,
invidente.

Detrás de ella,
atraganta,
la sinfonía de su perfume,
mi conciencia desbarata.

Detrás de ella,
como perro guardián,
atado a sus caderas
sin poder hacer nada más.

Detrás de ella,
tiemblo y rabio,
porque ella,
de ella,
nada dará,
más que ese perfume.
Intoxicar.


                                          Valladolid, agosto 2017.

miércoles, 13 de diciembre de 2017

El perfume

A veces, más que ahogar, intoxica.
Aunque quiero morir en ese veneno, casi siempre,
por lo hermoso de rostros
que, casi nunca me dejan una palabra,
ni peor, por lo delictivo, robar un beso.

A veces, entre los efluvios de tubos de escape,
rostros de ningún amigo,
autobuses urbanos, o
escaparates feos con cosas bonitas,
un perfume de mujer lo rompe todo
y me paro, con los ojos cerrados,
a guardar en la memoria de lo efímero,
su retrato.

miércoles, 6 de diciembre de 2017

Qué malo es desvelarse

Qué malo
es desvelarse.
Pirañas con piñatas,
aterrizan en mi cerebro,
y se entretienen, lo mismo,
reventando las piñatas
en mi oído,
que masticando, el mi pobre cerebelo.

Desvelarse es lo siguiente mejor,
a perder el aliento cuando la vida,
te calza un puñetazo en el estómago.

Qué malo
es desvelarse.
Tan malo como que ahora no estás,
y cuento las horas, como ovejas
de un insomnio ingobernable,
que me deshace,
     y me       hace un dolor
enfermizo por todo el cuerpo,
y una agonía de mierda en el alma.

sábado, 2 de diciembre de 2017

Micrófono


Tocaba ayer ordenar cajones, en realidad tocaba mucho antes, pero uno nunca encuentra tiempo o energías para hacerlo. Y apareció un micro de fabricación casera (muy mucho) que ni siquiera recordaba que guardaba, y había fabricado Lara, uno de mis ángeles de la guarda, para uno de los videoclips locos, en los que la enrolé a ella, y algunas de mis amigas. Los escasos recursos de los que disponemos siempre son compensados con lo bien que nos lo pasamos, y además en este caso, contamos con cameos de lujo.

El primer momento, al descubrir el objeto, me dió la risa; recordé aquellos días de rodaje del mes de agosto, yo en modo sauna metido en un traje de Superman, la gente mirándonos por la calle, la preparación del guión con Lara y Marina (juntos somos como la Santísima Trinidad del cine burgalés) y llevar a escena todo aquello. Épico. Me sigue pareciendo mágico a lo Harry Potter que un simple objeto pueda activar tantas emociones. En fin: